Publicidad
22 Jun 2022 - 5:01 a. m.

Para vivir sabroso

"Para Petro, tanto el turismo de naturaleza, como el comunitario, cultural, de salud y científico, entre otros, serán pieza clave en su gobierno y, por lo consiguiente, midiendo sus repercusiones y en línea con la Organización Mundial de Turismo (OMT), se recuperarían e impulsarían durante su mandato, no solo para generar bienestar social local, sino económico. La idea que esboza el presidente electo es integrar a las comunidades en proyectos turísticos relacionados con estas modalidades, para impulsarlas y convertirlas en fuentes dinámicas de divisas, con bajo impacto negativo en la balanza de pagos" - Gonzalo Silva.
"Para Petro, tanto el turismo de naturaleza, como el comunitario, cultural, de salud y científico, entre otros, serán pieza clave en su gobierno y, por lo consiguiente, midiendo sus repercusiones y en línea con la Organización Mundial de Turismo (OMT), se recuperarían e impulsarían durante su mandato, no solo para generar bienestar social local, sino económico. La idea que esboza el presidente electo es integrar a las comunidades en proyectos turísticos relacionados con estas modalidades, para impulsarlas y convertirlas en fuentes dinámicas de divisas, con bajo impacto negativo en la balanza de pagos" - Gonzalo Silva.
Foto: AFP - JUAN BARRETO

Salvo las periódicas referencias del presidente Duque sobre el turismo, al que definió en campaña como el “nuevo petróleo” de Colombia, esta actividad económica ha sido un tema marginal en los planes de gobierno de todas las administraciones a lo largo de la historia de este país. Sin embargo, con la elección de Gustavo Petro como jefe del Estado, parecería que para el próximo cuatrienio se le dará la vuelta a la página y que esta industria entrará a formar parte activa de las políticas públicas del nuevo mandatario, como protagonista de su anunciado proceso de transición económica.

El presidente electo ha sido reiterativo en que promoverá, lo que denomina el pacto por un turismo en armonía con la vida, lo que se traduce en abrir compuertas para que colombianos y extranjeros, sobre la base de un relacionamiento armónico con el medio ambiente, podamos disfrutar de la inmensa y biodiversa riqueza natural del país, de sus paisajes y culturas locales, muchos y muchas de ellas, desde hace tiempo vedados, como consecuencia del abandono estatal y la violencia.

Para Petro, tanto el turismo de naturaleza, como el comunitario, cultural, de salud y científico, entre otros, serán pieza clave en su gobierno y, por lo consiguiente, midiendo sus repercusiones y en línea con la Organización Mundial de Turismo (OMT), se recuperarían e impulsarían durante su mandato, no solo para generar bienestar social local, sino económico. La idea que esboza el presidente electo es integrar a las comunidades en proyectos turísticos relacionados con estas modalidades, para impulsarlas y convertirlas en fuentes dinámicas de divisas, con bajo impacto negativo en la balanza de pagos.

El turismo es una de las actividades económicas más importantes del planeta, debido no solo la globalización, que ha puesto sobre la mesa un atractivo mercado internacional, sino a una suma de factores adicionales que le dan un rol estratégico como motor de desarrollo. El aumento de la clase media en todo el planeta, los mejores ingresos que reciben amplios sectores de población y la mayor disponibilidad de tiempo libre entre los potenciales viajeros, les ha permitido a países con vocación turística, considerarlo como fuente fundamental de ingresos para fortalecer sus finanzas públicas.

En la actualidad, esta industria representa cerca del diez por ciento del PIB mundial y responde por uno de cada once empleos en el mundo. No obstante, Colombia se encuentra muy lejos de estos indicadores porque el sector no ha sido priorizado en las políticas públicas de nuestros gobernantes, pese a que viene siendo el segundo generador de divisas, después del sector minero-energético. En 2020 su aporte alcanzó solo el 2,1%, pero, encadenado a los sectores gastronómico, de transporte y entretenimiento, bien podría superar la tajada del 7%.

Es de esperar que el turismo se coloque, efectivamente, en el centro de las prioridades del presidente Petro, quien deberá ejercer un gobierno inclusivo, con la participación del sector privado para contribuir al trazado de las nuevas estrategias y participar en la promoción internacional y, de paso, generar confianza suficiente entre los inversionistas para atraer nuevas aerolíneas, aumentar frecuencias, y estimular la llegada de marcas hoteleras que estén dispuestas a apostarle al desarrollo turístico del país.

El fin de la violencia y la inversión extranjera directa son elementos reveladores sobre la rentabilidad y la seguridad que ofrece el país para hacer negocios, y si las expectativas se cumplen, el presidente podrá cumplir su sueño de vender a Colombia no solo como poderoso atractivo para el turismo de naturaleza, sino para formalizarlo en el portafolio de la demanda corporativa. En la última década, Colombia recibió cerca de 200 nuevos hoteles con más de 20.000 habitaciones que, según el Banco de la República, le reportaron a la nación US$11.159 millones en concepto de ingresos por inversión proveniente del extranjero.

De los enunciados generales formulados en su plan de gobierno, el próximo presidente deberá pasar a los hechos. Los retos y las expectativas son inmensos. Los gremios turísticos estarán dispuestos a acompañar al mandatario en este proceso de cambio, que tendrá que alimentarse con avances en materia de paz, infraestructura en zonas marginadas, conectividad y reglas de juego claras. En un país con tanta biodiversidad, es el momento de trabajar seriamente por el desarrollo de la actividad turística, a ver si se cumple el ideal de la vicepresidenta, Francia Márquez, de poder vivir sabroso.

En campo ajeno. Con la elección de Gustavo Petro como presidente de la República, Colombia le apostó al cambio. El balón queda, ahora, en la cancha del nuevo mandatario, a quien, desde ya, le empieza a marcar el reloj para trazar y definir las estrategias de su política pública para el próximo cuatrienio. Su mensaje de unión y de abrir frentes de diálogo con la oposición genera tranquilidad. El éxito de su gestión dependerá del respeto a la institucionalidad. Y Petro nos lo ha demostrado, tanto en su condición de congresista, como de alcalde en Bogotá.

gsilvarivas@gmail.com

@gsilvar5

Síguenos en Google Noticias

Temas relacionados

Gustavo PetroTurismo