La gran apuesta de Gustavo Petro para ser elegido presidente y gobernar con éxito durante los primeros meses, fue su talante abierto y su disposición al intercambio de ideas, sin dejar a un lado su propósito central: allanar el camino para las transformaciones que conduzcan a un país en paz con mayor justicia social.
Durante la campaña presidencial un Petro sereno llamó al desarme de los espíritus, a la conversación y a la confrontación pacifica de planteamientos. Logró de esta forma superar el miedo creado por sus opositores a un Petro cercano al modelo autoritario de Ortega y Maduro. Y lo logró a través de dar vida a la imagen de...
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