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Automatización y desempleo

Hernán González Rodríguez

02 de febrero de 2017 - 10:21 p. m.

Anunció a finales de 2016 la empresa estadounidense Amazon que sus futuristas almacenes “Amazon Go”, los cuales abrirán sus puertas en 2017 en la ciudad de Seattle, estado de Washington, funcionarán con base en una automatización avanzada, sin filas, ni registradoras, ni chequeos al salir.

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Los compradores utilizarán sus teléfonos inteligentes con un programa titulado “grab and go technology”, esto es, “tome su artículo y váyase”, lo cual les permitirá a los clientes recorrer el almacén, seleccionar sus artículos, pagar por medio del teléfono y salir rápidamente.

Sin embargo, como esta modernización reduce la intervención de los seres humanos, y como los grandes centros comerciales figuran entre los más destacados empleadores del mundo moderno, y como la automatización figura cada vez más como la causante de altas tasas de desempleo en nuestros días, entonces, así mismo, crece la oposición a este avance, como ha sido tradicional entre los defensores de la mano de obra.

Olvidan quienes temen que la era de la automatización dejará sin empleo a millones de personas, que la historia de la humanidad es de hecho una larga cadena de progresos primero mecánicos, durante la industrialización, y ahora electromecánicos durante la automatización iniciada en los años 70, cadena en la cual el resultado ha sido y sigue siendo el desempleo. El clamor general pide que, tanto las empresas que los despiden como los gobiernos, les ayuden a emplearse de nuevo.

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Pero en un destacado artículo de The Wall Street Journal, titulado “Automation  technologies and the future of work today”, replicó su autor: “La mayoría de los trabajos comprenden diferentes tareas y actividades. Mas no porque algunas tareas puedan ser automatizadas con máquinas y computadoras desaparecerán estas. Por el contrario, la automatización de una parte de la tarea aumentará la productividad y el salario del trabajador y le permitirá centrar su atención en los aspectos fundamentales de su labor”.

Concluyó Mc Kinsey en un estudio: “que menos del 5% de los empleos existentes hoy pueden ser automatizados totalmente y del 60% de nuestras ocupaciones actuales, tan solo podrá aspirar ser automatizado el 30% de sus actividades… La automatización se aplica en tareas rutinarias… Pero la robótica ya comienza a ser utilizada en tareas que requieren conocimientos y toma de decisiones”.

>Un artículo del Von Mises Institute, abordado el mundo industrializado, afirmó: En el caso de los tejedores de medias y de los operarios de los telares de mano en el Reino Unido, resulta innegable la queja de los huelguistas que consideraban que las máquinas los estaban desplazando en forma permanente.

A comienzos del siglo diecinueve perdió su empleo un tejedor manual de medias; pero a finales de dicho siglo ya se registraban 100 empleados mecanizados por cada uno que perdió su empleo manual.  En igual forma, la invención de los telares dejó sin empleo a 7.900 personas; pero 27 años más tarde operaban los telares mecánicos 320.000 trabajadores.

Autorizados futuristas sostienen que la innovación y el progreso no pueden detenerse por temor al desempleo. La Historia de la humanidad nos enseña que, con el paso del tiempo, las invenciones siempre le abren paso a nuevas oportunidades, las cuales exigen mayores conocimientos y devengan mejores salarios. La solución radica en educar con el fin de capacitar para los cambios de empleo.

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