Algunos industriales colombianos me han manifestado su preocupación por los bajos precios de los productos mexicanos frente a sus similares colombianos. En vista de eso, he preparado los comentarios a continuación.
De acuerdo con la referencia #1 (abajo)*, de enero a septiembre del año en marcha, los mexicanos habían exportado al mercado colombiano, dólar más dólar menos, US$2.000 millones. Durante el mismo período les habíamos exportado los colombianos a los mexicanos, dólar más dólar menos, Us$1.000 millones. Desde México importamos: automóviles, teléfonos celulares, electrodomésticos… A México exportamos: aceite de palma, plásticos, azúcares, manufacturas…
Comparación de salarios mínimos. En la referencia #2*, para 2020, figura un salario mínimo mensual de US$198/mes que, a la tasa de cambio COP$3.600/US$, nos resultan COP$712.800/mes para un mexicano.
El salario mínimo de Colombia en 2020 ha sido de COP$877.803/mes, más el subsidio de transporte de COP$102.854/mes, que suman COP$980.657/mes. Multiplicado este por una carga prestacional del 57%, nos arroja COP$1′539.631/mes. Harto difícil fabricar bienes para competir con un salario mínimo que es la mitad del colombiano.
Un paso más. Analicemos la devaluación o la revaluación de las tasas de cambio entre México y Colombia. Encuentro en la referencia #3* que en junio de 2020, de acuerdo con la teoría de la paridad en el poder adquisitivo, el peso mexicano estaba devaluado en -33%, en tanto que el peso colombiano estaba revaluado en un +3,4%.
Lo anterior quiere decir que un exportador mexicano, cuando convierte los dólares de su exportación a pesos mexicanos, recibe un regalito del 29,6% en pesos mexicanos gracias a la devaluación aludida, resultado de restar 33,0% - 3,4% = 29,6%. Imposible competir con tal suma de ventajas, salarios bajos y devaluación de la moneda del productor.
Mi conclusión. De fuentes dignas de pleno crédito, puedo asegurar que el costo de vida en México, tanto para los ricos como para los pobres, es mucho menor que en Colombia. México también padece el narcotráfico, pero es muy diferente al de Colombia. El negocio de ellos es introducir y vender la coca en los Estados Unidos. El negocio nuestro radica en crear feudos cocaleros sin la presencia del Estado y con la participación de grupos armados financiados por los carteles mexicanos para proteger los cultivos y laboratorios. Las inversiones legales en el agro colombiano resultan ser casi imposibles.
El narcotráfico mexicano no les afecta demasiado su sector agrícola. El narcotráfico colombiano y las competencias, tanto leales como desleales del libre comercio globalizado, han quebrado o imposibilitado el desarrollo de nuestro sector agrícola, dando como resultado que importemos la tercera parte de los alimentos que consumimos hoy.
Debido a los dineros del narcotráfico, nuestra tasa de cambio promueve hoy las importaciones y no estimula las exportaciones. La tasa de cambio mexicana funciona al contrario, como proexportaciones y como antiimportaciones. Nuestro salario mínimo va siendo insuficiente para alimentarnos con más y más importados. En cambio, el salario mínimo mexicano sí les alcanza a ellos para alimentarse con productos mexicanos y por esto el costo de vida en México puede ser menor que en Colombia, siendo sus productos manufacturados más baratos.
* Referencias:
1. Digitar en Google: DANE exportaciones Colombia 2020. DANE importaciones Colombia 2020.
2. Digitar en Google: Salario mínimo México en dólares.
3. Digitar en Google: Burgernomics - The Big Mac Index The Economist.