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29 Apr 2022 - 5:00 a. m.

Fracaso del TLC con Estados Unidos

Hace más de diez años, Colombia firmó su Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos, con la esperanza de aumentar los intercambios comerciales entre los dos países en productos diferentes al petróleo y la minería.

Al digitar por Google “Colombia Resumen del comercio 2012 WITIS Texto”, encuentro que ascendieron las exportaciones totales de Colombia a Estados Unidos en 2011 a la suma de 22.000 millones de dólares corrientes. Si tomamos esos dólares corrientes, podremos saber las exportaciones del mes en pesos colombianos si se divide la cifra por la tasa de cambio promedio de cada mes.

Digitemos en Google ahora “Exportaciones colombianas crecieron 32,7% en 2021|Finanzas”. Al ingresar a la página del diario Portafolio, veremos que nos afirma ella que ascendieron las exportaciones totales de Colombia a Estados Unidos en 2021 a la suma de modestos 11.000 millones de dólares corrientes.

De acuerdo con los dos párrafos anteriores, cayeron un inquietante 50% nuestras exportaciones totales a Estados Unidos, durante los 10 años de vigencia del TLC.

Pero, tanto más grave que lo anterior, aparece la comparación de nuestras exportaciones totales per cápita, en dólares corrientes del cuadro a continuación.

Fracaso del TLC con Estados Unidos
Foto: Hernán González Rodríguez

El libre comercio promovido por los países ricos ha incentivado las competencias desleales con subsidios de los ricos para sus exportadores, con menores impuestos para estos, con subfacturación de sus servicios públicos, de la energía eléctrica en especial y con monedas sobredevaluadas en más de un 20%. Esto es, con dólares costosos con el fin de permitir exportar a precios inferiores a los costos de la producción doméstica, porque al reintegrar sus dólares se convierten en muchos pesos domésticos.

El libre comercio nos ha creado dictaduras invisibles para proteger sus competencias desleales. Estas dictaduras han liderado nuestra desindustrialización. La industria nos aportaba el 25% del PIB en 1975 y hoy ronda el modesto 10%. Según Mas Colombia (ver link), de Colombia se han retirado en este lapso más de 50 empresas porque les resultaba mejor negocio importar sus productos que producirlos aquí. Los asesinatos, los robos y la inseguridad en las ciudades son el resultado de la carencia de empresas que generen empleos dignos. Y las migraciones, ¿no son acaso hijas de los TLC?

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