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La crisis de nuestro sector externo

Hernán González Rodríguez

04 de marzo de 2021 - 10:00 p. m.

Como es sabido, la cuenta corriente del Banco de la República divide en tres subcuentas los ingresos y los egresos legales en dólares, sí, solo en dólares legales, resultado de nuestras negociaciones con los países extranjeros en: bienes y servicios, capitales y transferencias.

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En bienes y servicios se contabilizan las exportaciones menos las importaciones. En capitales se contabilizan los dólares ingresados desde el exterior para inversiones, a título de préstamos y en pago de deudas, de intereses y dividendos. También se restan los dólares enviados hacia el exterior por los mismos conceptos anteriores. En transferencias se asientan los dólares recibidos gratis desde el exterior a título de donaciones, asistencia y remesas de los colombianos que viven fuera del país.

De acuerdo con el Banrepública, el saldo de la cuenta corriente al finalizar el año pasado fue deficitario en insignificantes US$2.000 millones. Considero muy probable un elevado deterioro de esta cuenta en 2021 por culpa de los dólares revaluados, baratos, del narcotráfico y por culpa de las subcuentas deficitarias que esbozo a continuación.

Bienes y servicios. De acuerdo con la DIAN, exportamos en 2020 tan solo US$31.000 millones e importamos elevados US$41.000, dando como resultado una caída en el año de US$10.000 millones. A la tasa de cambio de COP$3.600/dólar, son COP$36 billones/año, casi el doble de la reforma tributaria de COP$20 billones/año en marcha.

Préstamos y endeudamientos. De acuerdo con el Marco Fiscal de Mediano Plazo, ascendió la suma de nuestras dos deudas externas, la pública más la privada, al inquietante 60% del PIB el 31 de diciembre de 2020.

Según el DANE, alcanzó el PIB en 2019 la suma de COP$1.060 billones y cayó -6,8% en 2020, dando como resultado un PIB de COP$990 billones en 2020, o sea, US$275.000 millones al cambio de COP$3.600/dólar.

Entonces, el 60% aplicado al PIB de US$275.000 millones nos arroja un monto total para las dos deudas externas de elevados US$165.000 millones.

El servicio de ambas deudas, o sea el pago anual de capital más un interés compuesto del 6% por año, a un plazo de 20 años, no nos demandará menos de US$14.385 millones por año, durante los próximos 20 años, esto es COP$52 billones/año, casi el triple de la controvertida reforma tributaria en marcha.

Asumí en el párrafo anterior una tasa de interés baja y un plazo largo, para estar seguro de no haberme equivocado al afirmar que el servicio de las dos deudas externas de Colombia no será menor en los próximos años a US$14.385 millones por año. Cualquier colombiano conocedor de las matemáticas financieras puede comprobar este servicio constante de capital más intereses.

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El efecto sobre la cuenta corriente en 2021 de unas importaciones mayores que las exportaciones, diferencia que no espero sea inferior a los US$10.000 millones, más los al menos US$14.385 millones requeridos para servir nuestras dos deudas externas, permite vaticinar un sector externo de nuestra economía para 2021 nada fácil de financiar, sin continuar contando con los dólares del nefasto narcotráfico.

¿Por cuáles razones tal carencia de dólares? La principal, el mar de coca que toleró el presidente Santos para firmar su incierta paz. La segunda, nuestra convivencia con el narcotráfico sin avanzar en las fumigaciones aéreas con glifosato. La tercera, los gastos para enfrentar la pandemia del coronavirus. La cuarta, en Colombia no hay tiempo sino para hablar de las vacunas.

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