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Hernán Peláez Restrepo
04 de mayo de 2010 - 03:10 a. m.
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Vi tres de los equipos que están en la parte alta de la clasificación en este torneo, que dígase lo que se diga, tiene interés y emoción, quizá no tan buen fútbol hasta la última fecha.

Los líderes Tolima y Medellín no salieron del empate a un gol y la repartición de puntos, que en sus casos resultó bueno. A ambas formaciones las noté cansadas, muy repetidas en el juego y haciendo énfasis en sus jugadores clave. Marangoni y Arizala, por un lado, y el Medellín intentando sacar provecho de dos delanteros, Pardo y Valoyes, quienes parecen desconectados del plan de juego. Y eso que Pardo regresó al gol después de muchos días. El DIM gira alrededor de Choronta Restrepo, quien a pesar de su lentitud se las ingenia para abrir juego a los costados, acusando sí el equipo la ausencia de Ortiz.

Es innegable el descenso de la producción del equipo. Seis empates sobre los 16 partidos jugados es cifra poco halagadora, pues en cada empate se pierden dos puntos a la hora de la verdad. Es probable que la producción esté en curva descendente y la esperanza que la racha la supere en cuestión de dos partidos, los restantes del calendario oficial.

Tolima tiene menos empates, cuatro, aunque Diego Chará, de gran regularidad, y la movilidad a veces engañosa de Marrugo, permiten a Marnagoni estar siempre buscando su mejor perfil. La diferencia está, respecto al DIM, que sus delanteros tienen gol. Tanto Arizala como Perlaza, y el mismo Wílder Medina, mantienen la mira en el arco contrario. El juego como tal estuvo muy trabado, disputado en la mitad y así y todo ambos están cerca de la meta.

Como viene ocurriendo, el juez Buitrago considera que la caída dentro del área menor es penalti o tarjeta amarilla por simulación. En eso, creo, cometió el pecado grande, porque Arizala cae no por querer sino porque hubo contacto. Si el juez considera que no era penalti, pues no lo sanciona y punto. De ahí a mostrar la amarilla, es una manera de lavarse las manos, al menos en este empate.

Santa Fe viene cumpliendo una campaña sin eco realmente en los medios. El equipo se organizó defensivamente con Centurión y el crecimiento futbolístico de los laterales Villarraga y Otálvaro. En el medio con Anchico, Flotta y González se ve orden y marca. Y de paso el venezolano Seijas le imprime al equipo alegría y claridad. Yanes da alegría y solidaridad. El chileno Gutiérrez cada vez que entra hace goles o por lo menos está en donde se consiguen puntos. Falta el regreso de Pérez, cuya ausencia afortunadamente para Basílico no significó.

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