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A los seguidores de Álvaro Uribe

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Humberto de la Calle
19 de septiembre de 2021 - 05:30 a. m.
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Se conoció la propuesta del expresidente “para superar asimetrías judiciales y de acceso a la función pública”.

Como punto de partida, el marco que la rodea ha sido expresado por su autor con una argumentación semejante a esta: como en el Acuerdo del Colón se adoptó un esquema de impunidad para los criminales de las Farc, es necesario enmendar eso mediante decisiones que corrijan el desequilibro generado.

Es cierto que, aunque no fueron los únicos, los miembros de la guerrilla cometieron crímenes horrendos. Discrepo en que se haya aceptado brindarles impunidad. Pero es respetable que desde el comienzo de la negociación el doctor Uribe haya pedido mayor severidad para la guerrilla. Lo que es incomprensible es que a través de la norma propuesta, en un giro de 180°, ahora impulse proyectos que significan tratamiento benévolo para otros delitos igualmente graves y que lo haga sin parar mientes en que, aun si se aceptara la tesis de la excesiva generosidad en La Habana, su iniciativa se refiere a un enorme universo de conductas, sin relación con la solución de un conflicto interno. El primer artículo propone que por una vez los condenados o procesados puedan reingresar a la función pública. Las excepciones son crímenes de lesa humanidad y de guerra, delitos de la Corte Penal Internacional y corrupción en contratación. Queda por fuera un océano de conductas sin ilación de ninguna clase. El efecto reivindica a violadores, ladrones, condenados por chuzadas, parapolíticos, homicidas, autores de violencia intrafamiliar, en fin, una especie de amnistía política disparada con regadera. Note el lector que en cuanto a la corrupción solo deja por fuera a los que hayan incurrido en conductas en el marco de la contratación, pero no corruptos de otra laya. Es difícil encontrar el fundamento de este proyecto. Pero en el trasfondo hay algo casi infantil: como los castrochavistas se entregaron a las Farc, ahora abro el Congreso y la nómina a este universo de delincuentes. Pregunta: ¿es responsable un líder de su tamaño que llevó al país a desechar el Acuerdo con el triunfo del No y ahora busca inundar la política con esta majestuosa avalancha de bribones?

A los militares les endulza el oído con una libertad condicional que ya existía en el Acuerdo. Pero se les exigirá reconocimiento de los hechos “o en su defecto” contribución a la verdad. Pero sin “autoincriminación”. Bastaría una narración impersonal. Y lo más grave es que aquí no aplican las excepciones del primer artículo. Peor: se extiende este beneficio a los delitos cometidos “hasta la fecha de promulgación del este acto legislativo”. Una franquicia para seguir delinquiendo, digamos, un año más.

Por fin se reabre Justicia y Paz para los desmovilizados entre 2002 y 2010, si “por alguna circunstancia no estén siendo procesados con esta ley”, que es la 975. Es decir que, por ejemplo, los expulsados de Justicia y Paz que estén siendo procesados por la justicia ordinaria, como varios narcos puros, pueden ahora acogerse de nuevo a la legislación transicional. Una enorme puerta que se abre. De nuevo, no como producto de un acuerdo.

Quisiera creer que estos desatinos provienen de la pluma de algún asesor despalomado.

Esta no es una diatriba. Pero sí una advertencia. Dirigida sobre todo a los millones de seguidores del doctor Uribe cuya cara de sorpresa me atrevo a imaginar.

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Hernando(roc6d)21 de septiembre de 2021 - 07:03 p. m.
Los seguidores del matarife Uribe no dudan que haya cometido grandes crímenes, lo siguen porque saben que los ha cometido. Uribe propone una amnistía que lo cobije a él mismo, es el colmo del cinismo.
Contrapunteo(18670)20 de septiembre de 2021 - 11:15 a. m.
Este De La Calle, como se asusta de lo que escribe; los uribistas ya no se asombran de nada, ni sus alfiles, ni sus calanchines y menos El Patrón que quiere impunidad para todos, pero es para salvarse pues la ve peluda, no acá en este platanal en donde todo lo ha manejado con su talante de delincuente y todo tiene comprado a todo el mundo asustado por fuera lo espera la Corte Penal Internacional
Cesar(10024)20 de septiembre de 2021 - 05:18 a. m.
Continua el gagá este, que nos tiene hasta la coronilla porque se resiste a ocupar su puesto de RETIRADO POR EL PUEBLO.
Lorenzo(2045)20 de septiembre de 2021 - 02:46 a. m.
Lo que puede preguntarse perfectamente es ¿cuántos de los comentarios favorables a la "verdad" del columnista provienen de las bodegas del Establecimiento. De cesargaviria-de alejendrogaviria? Estas castas son tan perversas -ospinasvasquez, lopez, lleras, santos et al- que para seguir perpetuándose, después de utilizar la bestialidad inhumana del innombrable ahora lo atacan para limpiarse el culo
  • Hernando(roc6d)21 de septiembre de 2021 - 07:11 p. m.
    Lo que preocupa a los uribistas es que la casta clientelista tiene un candidato de primera categoría, Gaviria, mientras que ellos tienen una baraja de esperantos a cual más peor: Zuluaga, Cabal. Valencia et al.
ALVARO(81817)20 de septiembre de 2021 - 02:27 a. m.
La tal amnistía general propuesta por el Matarife no es más que otra de sus sucias maniobras para salvarse y salvar a su comparsa de la acción de la justicia. Torcido, como siempre, incapaz de pensar en el país, actúa para sí mismo y para su nefasto centro antidemocrático.
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