Publicidad

La JEP y el secuestro

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Humberto de la Calle
31 de enero de 2021 - 03:00 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

La trascendental decisión de la JEP adoptada el pasado jueves, por medio de la cual se dicta un auto de determinación de hechos y conductas de las Farc en relación con el macrocaso sobre secuestro, contiene varios mensajes poderosos.

Constituye una severa refutación a quienes se frotaban las manos cuando anunciaban a los cuatro vientos, apostándole al fracaso por razones electorales inconfesadas, que la justicia de transición era un canto a la impunidad. Pues bien, sucede que la mención de los cargos incluye un listado de graves infracciones, llegando incluso a calificarlos como delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra. Esta determinación de hechos cobija a miembros del Secretariado, lo cual también reafirma que la pretendida impunidad se limitó a una simple ficción propagandística. La JEP menciona secuestros, homicidios, desaparición forzada, tratos crueles, violencia sexual y desplazamiento forzado, bien por haber adoptado decisiones en su condición de mandos supremos, como también por omisión al no impedir el tratamiento indigno a muchos secuestrados. O sea que, además de la responsabilidad por sus decisiones, opera también la responsabilidad de mando. Recuerdo las dificultades de última hora en relación con este punto frente a los militares. Este es, pues, un antecedente valioso. Creo que esto pone a algunos uniformados reticentes —que no son todos— en una condición insostenible.

A esta decisión se llegó después de analizar más de 21.000 registros. Esto supera lo llevado a cabo por la justicia ordinaria. Fue un trabajo descomunal. Las voluminosas informaciones fueron contrastadas, entre otras cosas, con las versiones de más de 2.000 víctimas que tuvieron participación y que continuarán velando por sus derechos.

Todo esto sucedió en tiempo récord. Recordemos que en el arranque, la JEP tuvo dificultades de todo orden. De modo que el tiempo neto de trabajo apenas excede los dos años.

Sin retórica, esto no tiene antecedentes en el mundo. Una guerrilla que pacta someter su conducta a un órgano judicial que no le llega impuesto desde afuera, a través de un acuerdo que permite la tipificación de los delitos incluso tomando normas internacionales —el Estatuto de Roma entre ellas—, es un avance enorme. Así lo ha reconocido la comunidad internacional sin ambages.

Por cierto, muchos de los comparecientes ya han reconocido los hechos. Pero el lenguaje utilizado por la JEP no contiene esguinces ni disimulos. Es una pieza jurídica rigurosa, que llama las cosas por su nombre y que no adolece de vacilaciones ni condescendencia. De paso, la ignorancia es atrevida: al acudir a la tipificación internacional como “toma de rehenes”, no se está disimulando el secuestro sino haciendo más severa la denominación. Las senadoras Guerra y Valencia deberían sacarles un tiempito a los prejuicios y leer un poco.

El paso siguiente es el reconocimiento formal. Espero que los dirigentes de las Farc lo hagan derechamente, dentro del plazo de 30 días que ha dispuesto la JEP. Es un primer paso para entrar en la fase de la imposición de las sanciones propias a que haya lugar, entre cinco y ocho años con restricción de la libertad. Ya se sabe, y espero que no ocurra, que en caso contrario pasarán a otra sala donde el juicio sería ordinario, con un horizonte de cárcel con barrotes durante 20 años.

La JEP ha abierto el camino para cumplirle a Colombia.

Conoce más

 

Felix(92619)01 de febrero de 2021 - 12:27 a. m.
Gracias, Dr Humberto de la Calle. Los colombianos le debemos a usted eterna gratitud por las batallas que libró en favor de los acuerdos que se legraron en La Habana. Gracias también por el objetivo análisis que hace del auto expedido por la JEP. Ojalá nuestros compatriotas que piensan distinto hagan un alto en el camino, miren hacia atrás, y consideren el valor de lo que se ha conseguido.
Luis(d6eb3)31 de enero de 2021 - 06:45 p. m.
Esperemos en qué termina la gestión de la JEP, cual va a ser la pena impuesta, cómo va a exigir la reparación a las víctimas
walter(04357)31 de enero de 2021 - 05:45 p. m.
Excelente. Qué bueno sería que las senadoras Rosario y Paloma convencieran a sus amigos "terceros" de dentro y fuera del Estado oara que, como beneficiarios de la guerra y el despojo, se confiesen con la JEP..
  • usucapion1000(15667)31 de enero de 2021 - 09:05 p. m.
    Haber dejado a la voluntad de los terceros acudir o no a la JEP, les garantizó impunidad a financiadores, proveedores de armas, abusadores contratistas y a expoliadores de tierras. LA CORTE FUE DEMASIADO COMPLACIENTE CON EL MESIAS CRIOLLO Y SE PIFIÓ. Ojalá en otra administración RECAPACITE, como ha sucedido otras veces.
JULIAN(57349)31 de enero de 2021 - 05:03 p. m.
Lo que la faltó a de La Calle, solicitar la elaboración de un busto en su honor por sus perversos servicios en La Habana. Lo de la JEP es pura estrategia; Como intuyeron su revocatoria, por su inutilidad y despilfarro, hicieron una parodia de acusación, que los cabecillas pagarán con mucho sufrimiento: cero años de cárcel real y las Farc conservarán sus curules. De La Calle, no me crea marica.
  • JULIAN(57349)02 de febrero de 2021 - 12:01 a. m.
    A usted, a Arturo y a usacapion, les expreso que no confundan la "pomada con la mierda"; "gay" es una cosa y "marica" otra, que en Colombia la utilizamos coloquialmente para el que hace maricadas o cosas baladíes. Su problema, que llegaron tarde a la repartición de neuronas y les correspondió alinearse con el movimiento de los descerebrados. Cambio y fuera.
  • usucapion1000(15667)31 de enero de 2021 - 09:07 p. m.
    Este Juliancito le hace competencia a Atenas-moralej en decir cretinadas. Pobre pizco, ni para embarrarla es original.
  • Arturo(82083)31 de enero de 2021 - 08:45 p. m.
    No tengo argumentos para creer, o no, que es marica, pero sus palabras me bastan para afirmar que es un imbecil
  • Germán(8019)31 de enero de 2021 - 08:38 p. m.
    Además de sus prejuicios homofóbicos denota un sectarismo guerrerista que es de los males graves en el país; el problema para usted no es que no haya justicia, que la hay, sino que se haya aceptado que hubo un conflicto social y político negado por el uribismo.
Eugenio(71409)31 de enero de 2021 - 04:38 p. m.
Dr dela Calle, cuándo van a comparecer los civiles particulares que tanto apoyaron y financiaros a los escuadrones paramiliatres para despojar y masacrar a civiles inocentes...cuándo
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.