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La semana pasada tuvo lugar un hecho de gran trascendencia, que es sin duda, una de las noticias más importantes tanto para para la educación superior como para la salud en el país.
El Hospital Universitario Nacional de Colombia, como hemos llamado al nuevo hospital universitario de la Universidad Nacional, inició los servicios de hospitalización y cirugía.
Hace apenas unos meses se abrieron las puertas de esta nueva institución hospitalaria que paulatinamente irá ofreciendo nuevos servicios. En corto tiempo el hospital será uno de los centros de atención de la más alta complejidad y se consolidará como el núcleo del laboratorio de investigación en el área de la salud, en el que se convertirá el Campus Santa Rosa de la Universidad Nacional, ubicado en el CAN.
El inicio de actividades del nuevo hospital universitario es un evento histórico, pues la enseñanza e investigación de la medicina y sus ramas afines ha sido uno de los pilares de la Universidad Nacional desde sus orígenes. No podría ser de otra forma, si tenemos en cuenta que fueron médicos e intelectuales como Manuel Plata Azuero (general y médico de profesión), los responsables de la apertura de la Universidad Nacional en 1867, y que además recibieron a los primeros 36 estudiantes de medicina de la Institución. Al tiempo con su creación, el Estado la reconoció como el ente más apropiado para dirigir científicamente uno de los hospitales más importantes y con más reconocimientos de nuestro continente. Así, el gobierno de los Estado Unidos de Colombia le entregó a la Universidad la orientación científica del Hospital San Juan de Dios, una institución creada en 1564 por Fray Juan de los Barrios.
La Universidad Nacional tuvo a cargo el Hospital por cerca de 135 años y durante ese periodo la atención en salud y la investigación médica experimentaron grandes avances en el país. Allí se generaron los cimientos de la medicina en Colombia, con hitos tan importantes como la primera sutura cardíaca en 1910, el primer trasplante renal en 1965, la creación del programa “Madre canguro” premiado por la OMS (Organización Mundial de la Salud) y el desarrollo de las vacunas sintéticas, entre otros logros. También se formaron alrededor de 12 500 excelentes médicos generales en los últimos 50 años.
El posterior cierre de este destacado centro asistencial en 1999, ocasionó serias dificultades para la continuidad de sus programas académicos de pregrado en el área de la salud y de los programas de especialización médico-quirúrgicos. La solidez y calidad de la escuela de medicina se vieron amenazadas y tuvo que apoyarse en cerca de 150 convenios con diversos centros hospitalarios para la realización de las prácticas de sus estudiantes. Esta dispersión de la escuela afectó su esplendor académico y su reputación científica. Desde entonces, diferentes esfuerzos de algunas administraciones anteriores, intentaron resolver el problema acudiendo a diversas propuestas.
Finalmente, con la gestión de las directivas, el acompañamiento de los estudiantes y profesores de la Facultad de Medicina, y gracias al apoyo unánime del Congreso de la República (sin un solo voto en contra, como raras veces ocurre) y del gobierno nacional, se aprobó la Ley 1697 -Estampilla pro Universidad Nacional-, sancionada por el presidente Santos en el propio Auditorio León de Greiff de la Ciudad Universitaria, en diciembre de 2013.
Con los recursos destinados por la Universidad en su Plan de Desarrollo 2013-2015 y los provenientes de esta estampilla fue posible culminar las obras y adquirir los más modernos equipos para dotar al hospital universitario que atiende, desde ahora, medicina interna y sus especialidades como neurología, cardiología, gastroenterología, reumatología, hemato-oncología, y servicios quirúrgicos como ginecología, cirugía general, neurocirugía, oftalmología, cirugía plástica y ortopedia. El moderno hospital dispone de ocho quirófanos (especialmente diseñados con fines docentes) y 230 camas, de las cuales el 20% están destinadas a cuidados intensivos. También se ofrecerá atención en salud mental, rehabilitación, nutrición clínica, farmacia y salud oral. El hospital cuenta con laboratorio clínico-patológico y una moderna unidad de imágenes diagnósticas con resonancia magnética, tomografía multicorte, angiografía digital, ecografía, rayos X y fluoroscopia.
La edificación tiene un área construida de 24 000 metros cuadrados que constituyen esta primera fase. En la segunda fase se proyecta la construcción complementaria del hospital hasta alcanzar una capacidad definitiva de 600 camas y 60 000 metros cuadrados de construcción.
El Hospital Universitario Nacional es una institución centrada tanto en el paciente como en el estudiante, con asistencia de profesores de alto nivel de formación que tienen amplia experiencia profesional e investigativa. Así, el modelo docente asistencial del hospital está desarrollado por un formidable equipo humano que ofrece una educación integral especializada en salud con generación de conocimiento y pensamiento crítico, dentro de un esquema financiero auto sostenible.
Es sin duda, el principal logro de esta administración, y una apuesta real por la calidad de la formación médica que actualmente es atendida, en un 80%, por universidades privadas cuyas matrículas llegan a costar 20 millones de pesos por semestre, en contraste con los 100 mil pesos que en la Universidad Nacional es el costo aproximado para nuestros brillantes estudiantes de bajos estratos.
La Universidad Nacional, patrimonio de todos los colombianos, muestra una vez más su extraordinaria capacidad de servicio al país, respondiendo así al voto de confianza que el Estado le otorga para que ejerza su autonomía en forma responsable.
* Rector Universidad Nacional
