Publicidad

El revolcón de los cafeteros

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Indalecio Dangond B.
06 de noviembre de 2023 - 02:00 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

No conozco a Germán Bahamón, nunca me lo he tropezado en algún congreso o foro gremial agropecuario. Decidí escribir esta columna porque me parece injusto el tratamiento que le está dando el gobierno y la falta de solidaridad que han mostrado sus colegas de la Sociedad de Agricultores de Colombia -SAC-.

El nuevo gerente de la Federación Nacional de Cafeteros -FNC-, Germán Bahamón, es una persona honesta, escogida por sus méritos, visión, capacidad de gestión, honestidad e independencia política, en un proceso transparente y democrático. A la federación entró pisando fuerte y marcando distancia de la gestión mediática gremial; del modelo paternalista estatal y de los pactos burocráticos que se acostumbran hacer con los ministros de Hacienda y de Agricultura de turno. En seis meses le practicó a la federación una cirugía de liposucción para reducir la grasa burocrática, los gastos ostentosos en lujosas oficinas en el exterior y echar a varios funcionarios involucrados en negocios turbios.

Paso seguido, comenzó a implementar un plan para formar, capacitar y organizar una nueva generación de caficultores profesionalizados y técnicamente más competentes. En la reciente reunión del Swiss Coffee Trade Association, la organización que representa a las compradoras del 50 % del café verde en el mundo, Bahamón anunció que va a “capacitar a los jóvenes en agronomía, en cata, como baristas, como tostadores y desarrollar la experiencia en taza, que al final significa una estrategia de generación de demanda que los beneficiará a todos”. Por ahí es la cosa.

Otro anuncio importante que hizo es que quiere que los cafeteros sean socios en la cadena de valor. Una taza de café en Starbucks, en EE. UU., cuesta aproximadamente USD 3,26 cvs y en Suiza 7 dólares, de los cuales sólo el 3 % le vuelve al caficultor colombiano, el 97 % restante va al que hizo la ingeniería genética del café, procesamiento, branding, marketing y comercialización. Sin los cafeteros colombianos no existirían los Starbucks, Tassimo, Pilao, Jacobs o Douwe Edberts. Es un tema de sentido común. Cuando colaboré en la campaña presidencial de Iván Duque, le sugerí que incluyera en su plan de gobierno un plan para industrializar el sector cafetero. Es decir, que ayudara a convertir los productores de café en sociedades anónimas abiertas, inscritas en bolsa, con gobierno corporativo y con un socio estratégico, con amplio conocimiento del negocio que les diera garantía de buen manejo y de éxito económico. Desafortunadamente no lo hizo.

El otro problema que está ayudando a resolver Bahamón es la baja rentabilidad del agronegocio por el incremento en los costos de producción, bajos rendimientos por hectárea y volatilidad del precio del mercado y del dólar, factores que afectan en mayor proporción a cafetales convencionales con superficies de siembras menores a 1,5 hectáreas. Frente a estas amenazas no queda otro camino que fomentar la productividad de 18,7 a 22 sacos de café verde x ha; instituir un instrumento de cobertura de precios subsidiados por el Fondo Nacional del Café, agregar valor y diversificar con otros cultivos y el agroturismo, como lo hicieron los italianos en la Toscana. Lo que está haciendo Bahamón, por los cafeteros, es lo correcto y acertado. ¡Déjenlo trabajar!

* Consultor en crédito de fomento agrícola.

Conoce más

 

Ricardo(62022)06 de noviembre de 2023 - 10:59 p. m.
Y la calidad de vida de los recolectores que?
José(64187)06 de noviembre de 2023 - 09:07 p. m.
Hay que reconocer que el Sr. Dangond tiene lo suyo, reconocer como afirma que "Cuando colaboré en la campaña presidencial de Iván Duque (...)" es algo casi heroico, muy pocos se atreven a hacer esta afirmación en público ...
Mario(16018)06 de noviembre de 2023 - 08:21 p. m.
Muy buena la información. El sueldo del gerente de 200 millones está en la mente perversa del mentiroso Petro, que se quedó bravo porque no eligieron a uno de los suyos.
Giraldo(196)06 de noviembre de 2023 - 06:23 p. m.
Una agenda social centrada en el productor, invirtiendo en su educacion y capacitacion, en su integracion con la cadena productiva y en disminuir costos burocraticos de la federación. Resulto bastante petrista el nuevo gerente.
PEDRO(85266)06 de noviembre de 2023 - 05:30 p. m.
una federacion de cacos, donde el caficultor sostiene un elefante enorme, donde su presidente gana 200 millones mensuales solo por que es el hermano de una presentadora de farsandula.
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.