Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Fin de semana futbolero, muy interesante, con buenos partidos, con magníficas producciones colectivas e individuales.
Y el buen fútbol se vio no solamente en los campeonatos extranjeros, también en Colombia se pudieron ver juegos de alto contenido.
Por supuesto, en un campeonato en que hay nueve partidos semanales, no todos resultan de buen nivel. Lo mismo pasa en Inglaterra, España, Italia o Colombia. Por eso llama la atención para quienes descalifican todo el torneo nacional cuando en países con más categoría también se pueden apreciar malos juegos. Para quienes hablan pestes del fútbol local, les recomendamos que le peguen una miradita al torneo brasileño y al argentino para que vean auténticos plomazos que nada envidian a nuestros Fortalezas, Uniautónomas, etc.
Sería bueno que Luis Delgado, el arquero de Millos, pensara más en atajar los que van para su puerta que en hacerlos en el arco rival. Ocho goles en dos partidos, comprometido en muchos, para un balance paupérrimo del equipo en defensa. Para rearmar a los azules hay que comprar todo el fondo, arquero y cuatro defensores, como mínimo.
Viera, el arquero de Júnior, está sufriendo el ‘síndrome Casillas’. Lleva dos partidos en los que se equivoca y eso le ha costado al equipo seis puntos. Culpable en Tunja y en Barranquilla de los goles. Su pasado es brillante, pero su presente deja muchas dudas. Y Júnior, a cuidar a Jarlan Barrera, que es una joyita.
A Hernán Torres más le vale que piense cómo acompañar a Cano en el ataque. Dejar solo al goleador argentino significa ponerlo de carne de cañón para los zagueros adversarios. Cuando juega Mena, el DIM tiene más posibilidades y a Cano le quedan más espacios. Para jugar bien por fuera es menester armarse por dentro, una lección que el DIM no ha podido aprender. Con un marco excepcional de público, el Medellín, igual que suele hacerlo el América, “reventó un petardo” ante su hinchada. Típico.
No se puede negar la campaña del Huila del Pecoso. Equipo presionante, trabajado, físico, correlón, con un delantero en un momento brillante, pues Caicedo está embocando todo lo que le ponen cerca. No va a ser fácil sacarlo de la pelea y el choque contra Caldas será vital en su suerte.
El Cali es rarísimo, por momentos se inspira y juega bien, por momentos se desconecta. Es intermitente, pero el gol de Pérez puede significar el estar en la fiesta final. Contra Tolima juega restos, en un torneo donde 28 puntos y diferencia serán la clave.
