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Lo que se está conociendo en Colombia sobre la infiltración de dineros provenientes del narcotráfico a Independiente Santa Fe es una bobada frente a lo que están cantando los ‘turpiales’ rojos en las declaraciones en Estados Unidos.
En este espacio periodístico hace un mes y medio se hizo la debida alerta sobre el futuro del cuadro cardenal y se advirtió con pelos y señales que las indagatorias a dos de los tres ‘mecenas’ del elenco rojo llevarían a la institución a una situación supremamente comprometedora. Para reiterarlo bien clarito, Santa Fe marcha a pasos agigantados hacia la inclusión en la llamada Lista Clinton y ese día marcará el no retorno para el elenco rojo.
El tema judicial lo tocarán los especialistas en otras páginas de este diario que fue el precursor de las investigaciones que acercaban a la cúpula cardenal con infiltraciones del dinero caliente. Hace más de dos años, en plena época de “bonanza” cuando llegaban figurones y nombres, de técnicos y jugadores, cuando se armó el equipo que debía ser campeón sí o sí, este diario presentó reveladoras pesquisas sobre los nombres de quienes eran los señores que aportaban el dinero. En su momento fueron tachadas por la dirigencia como irresponsables y mentirosas. El correr de los días, para no decir que el tiempo que nunca dijo nada, terminó dándole toda la razón a la redacción judicial de El Espectador.
Hoy, el tema es gravísimo y lo que falta, lo que viene es lo peor. Llegar a la Lista Clinton es la muerte administrativa y deportiva para cualquier equipo. Pregúntenle a la dirigencia del América y del Tuluá cómo intentan sobrevivir en ese convulsionado mundo de no tener acceso a los bancos, ser rechazados los patrocinios, quedar en el “limbo”. Y Santa Fe está muy cerca de esa posibilidad. Por mucho menos de lo que se conoce hoy del elenco rojo en Colombia y de lo que están “cantando” en Estados Unidos, castraron al Tuluá.
Hoy, más que nunca, ya, en este momento, Santa Fe requiere de sus activos, de sus hinchas de verdad para que se acerquen y tomen el control de la situación. Sólo mediante una inmediata recomposición accionaria, una auténtica democratización, una limpieza total, Santa Fe podrá mostrarle a los gobiernos de Colombia y de Estados Unidos que la pesadilla pasó y que hoy la gente que está al frente está absolutamente desvinculada de cualquier actividad ilícita.
Afortunadamente, hinchas rojos enteros como Rafael Pardo ya están tomando la bandera y están proponiendo la democratización inmediata, el cambio de rumbo, el cambio de modelo, para salvarse de lo peor, que puede llegar muy rápido si no se toman las medidas.
Lo primero que debe hacer Santa Fe es que su junta directiva, con César Pastrana al frente, renuncie ya, de inmediato, y permita que lleguen esa clase de personas que puedan dar una imagen de transparencia absoluta. No existen cargos legales contra Pastrana, a quien le ha tocado manejar esta durísima situación, pero lo mejor para el club es que se aleje y dé la oportunidad a que lleguen otras personas que sí crean en la necesidad de democratizar ya mismo a Santa Fe como única fórmula para presentarse ante las autoridades.
No hacerlo, es un suicidio anticipado…
