Lo sucedido en la primera vuelta para la Presidencia es más profundo de lo que se cree; pues De la Espriella ganó una campaña sin políticos a la vista, frente a otra que sí los recibió por la puerta de adelante. ¿Está entrando Colombia en una etapa de candidatos a cargos políticos sin un apoyo político abierto?
Los políticos tradicionales como Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos, Andrés Pastrana, Ernesto Samper y tantos otros perdieron buena parte del poder que tenían en esta campaña. Muchos ya lo sabían, pues entraron a la campaña de Abelardo por la puerta de atrás. Es el caso de Fuad Char, quien tenía programado un evento el 9 de mayo para adherirse a la campaña, el cual fue cancelado el mismo día.
Hace unos años, los políticos y los medios tradicionales lo controlaban todo; hoy eso cambió y el poder ya no está tan concentrado. Este fenómeno se da especialmente entre los ciudadanos más jóvenes, quienes obtienen información a través de canales distintos a los tradicionales.
Lo que piense un joven como Westcol, por ejemplo, sobre figuras políticas hace que los streamers sean cada vez más importantes, pues se comunican directamente con sus audiencias y sin filtros. Cuando no existe una relación directa entre los políticos y los votantes, alguien más ocupa ese espacio de intermediación, y eso es precisamente lo que está sucediendo. Los gamonales tradicionales seguirán aportando votos, pero ya no serán aquellos a quienes muchos políticos suben a la tarima, pues pueden restar más de lo que suman. Al menos así ocurrirá en las grandes ciudades; en las medianas y pequeñas la situación no será necesariamente igual. El cambio puede ser difícil de digerir, pero no parece existir otro camino para los políticos tradicionales que aceptarlo e intentar adaptarse a la nueva realidad.
Un factor muy importante en esta campaña es el uso impecable de la tecnología, al que Abelardo le dio una categoría enorme y que Cepeda apenas está tratando de equiparar. El problema es que Colombia, desde el 11 de este junio, entró en modo Mundial, y difícilmente los sectores que Cepeda busca conquistar se movilizarán lo suficientemente para darle la victoria.
Por otro lado, el Gobierno está moviendo $292 mil millones de pesos justo antes de la segunda vuelta. Estos recursos estaban en el Fondo Nacional de Gestión del Riesgo, manejado por la Fiduprevisora y el Banco Agrario, y serán destinados a alivios para deudas agropecuarias. La reacción parece llegar un poco tarde.
Claramente, el nuevo líder de la derecha se llama Abelardo de la Espriella, quien desbancó a Álvaro Uribe Vélez, que a sus 74 años ya representa el pasado para muchos y Colombia claramente está entrando en una nueva etapa de políticos sin politiqueros, que este gobierno y Cepeda no comprendieron a tiempo como tampoco el cambio tecnológico.
NOTA: Lo que pasará en la segunda vuelta es un misterio, pues ambos candidatos pueden ganar. Será importante observar qué camino escogen los votantes de Fajardo, los de Oviedo y los sectores de izquierda.