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La última encuesta que realizó el CNC para la revista Semana evidencia una pregunta que no se hizo y es quién será la fórmula de cada candidato. Esto se debe a que es muy temprano para saberlo y muy seguramente la escogerán entre quienes no logren pasar a segunda vuelta y les aporten votos a sus campañas. Para ganar se requiere que un candidato de derecha tenga en su fórmula a alguien de izquierda como vicepresidente y viceversa, para así lograr un balance que permita abarcar un mayor espectro de los votantes. Me pregunto entonces: ¿qué puede hacer un candidato como Fajardo, que se ubica en todo el centro del espectro político?
La encuesta dice que un 24% de las personas no quieren votar por ningún candidato, pero no los hubieran encuestado de haber afirmado que efectivamente no votarían; es decir, ese alto porcentaje será decisorio en ambas vueltas y quien logre convencer a esa mayoría sumará un enorme porcentaje de votos. En vista de que afirman que “no votarían” por ningún candidato, sería de interés saber por cuál corriente se inclinan para que los aspirantes elijan a quien más les convenga para triunfar. Es importante que los candidatos entiendan que no lo hacen solamente para ganar, también, transcendentalmente, para representar a sus electores (esto es muy difícil de lograr).
En Colombia, ambos extremos han buscado ser alternativa de poder. Por un lado estaba Jorge Eliécer Gaitán, quien tenía una gran oportunidad de triunfar, pero fue eliminado físicamente junto con muchos otros que pensaban que podían vencer. En el otro extremo está Álvaro Gómez, quien intentó ser presidente varias veces. El error grande de la sociedad consistió en no haber tomado en serio a la izquierda, cuando era evidente que la situación se estaba aplazando y no resolviendo. En parte por eso es la rabia que tienen algunos de los manifestantes, pues a muchos se les fue la vida y no pudieron tener más oportunidades, ni mucho menos darlas a sus hijos, que son quienes están manifestándose. Es decir, los nietos de quienes apoyaban a Gaitán.
El asunto de la candidatura de Fajardo enfrenta un grave problema y es que al rotularse como un candidato que no es ni de izquierda ni de derecha tendría que escoger su vicepresidente(a) con una característica diferente, lo cual implicaría que si no acierta vuelve a perder. Muchos lo relacionan con una izquierda moderada; en ese sentido, debido a todo lo que está pasando en Colombia, puede tener más oportunidad de la que se cree. Fajardo insiste en que es un aspirante sin rotulo, se sabrá cuando elija un candidato a la Vicepresidencia que le dé un balance con el cual el aspire a ganar.
