Las elecciones regionales tuvieron lugar en Colombia con un resultado adverso para el gobierno en las alcaldías de las principales ciudades. En Bogotá ganó Carlos Fernando Galán con 49,02 %, Oviedo logró un 20,10 % y Bolívar sacó el 18,71 %. En Cali, Éder obtuvo el 40,39 %, Ortiz el 28,21 %, en Medellín Fico Gutiérrez venció con el 73 %, mientras Upegui alcanzó apenas el 10,14 %, En Barranquilla Char consiguió el 73,24 % y Bohórquez el 9,31 %. ¿Qué pasó? Veamos:
En Francia los cambios sociales son de izquierda y la economía de derecha; tan malo es el sistema económico de izquierda, que Rusia y China lo cambiaron. Lo mantiene Cuba en América Latina y los resultados son funestos, tan mediocre es que prohíben a sus ciudadanos salir del país. Si funcionara bien habría colas para entrar, en lugar los ciudadanos prefieren arriesgar su vida en una balsa y salir con una mano adelante y otra atrás para poder escapar e intentar vivir mejor, ninguno tiene nada que perder. Hace unos años estuve en Cuba y después de unas horas con una guía turística, me dice: hice el colegio, luego la universidad, después una especialización más adelante otra, finalmente un doctorado y véame aquí manejando una moto. Lo orienta a uno a estudiar veinte años y después a esto, y eso que soy privilegiada (increíble). Es decir es un sistema ciento por ciento estatal y de palancas.
Es bien difícil que un gobierno tan desprestigiado como el actual obtenga un triunfo como el que esperaban. El bajo crecimiento económico, el alto desempleo, el incremento del costo de la vida, la falta de ejecución y la incertidumbre, hicieron que la gente saliera a votar con susto y naturalmente no eligió los movimientos de este gobierno. El caso más diciente es Bogotá, pues algunos pensaban que sería un fuerte bastión de la izquierda y lo que se demostró es que se adapta, no es estática. Es importante entender que los ciudadanos buscan ser más que sus padres y no se conforman fácilmente; buscan nivelarse por lo alto, no por lo bajo y en ese punto Petro no lee bien a los menos favorecidos, no buscan subsidios, sino mejorar su calidad de vida.
Petro pretende llevar a cabo sus cambios en 4 años, cuando estos requieren cerca de 40, pues deben ser graduales para que las empresas se logren adaptar. Las personas de izquierda que llevan años esperando un gobierno que entienda su lucha deben estar muy desilusionadas, pues difícilmente volverán al poder y eso ya se lo están cobrando; ya empezaron claramente, al tomar la decisión de elegir alcaldes y gobernadores en el país. La figura del caudillo no busca nunca crear un movimiento elegible en el tiempo, por eso en el caso de la alcaldía de Bogotá Petro escogió hace cuatro años a Hollman Morris y ahora a Gustavo Bolívar, quienes difícilmente triunfarían. Lo otro es que las personas en cargos clave no están preparadas, sacaron a los funcionarios técnicos quienes tenían los conocimientos y experiencia y lo hicieron por un asunto meramente ideológico.
Los votantes han visto de primera mano cómo está Venezuela. Las personas salen del país más rico del mundo en reservas de petróleo. Los colombianos en las elecciones pasadas dijeron claramente, no queremos eso, no nos gusta, vemos a las personas salir del país vecino con sus familias y claramente no lo hacen por gusto, sino por necesidad. Cambiar es importante y necesario, pero como todo lo que funciona, esto no se da en un lapso corto en el tiempo.
“Si querían un plebiscito ahí lo tienen”, escribió Claudia López y tiene razón, pues así fue.