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El término responsabilidad viene del latín responsum, “responder”. Tiene tres significados importantes, uno es la que tienen los gobernantes frente a los parlamentos, el otro, frente a los tribunales legales y el último es la responsabilidad política que tienen frente a los ciudadanos. Estos últimos gozan de la capacidad de elegir (en las democracias) por medio del voto, es decir al votar por una persona es posible exigirle la responsabilidad política. ¿Está Petro traicionando a sus electores?
El programa de gobierno está compuesto por 89 propuestas que buscaba o bien reformar o introducir cambios a las leyes vigentes, debido a su número solamente me enfocaré en tres.
La “reforma progresiva de las fuerzas armadas, respondiendo a la terminación del conflicto armado”. La gran pregunta es, ¿se está terminando el conflicto o se está prolongando aún más en el tiempo? Pues por lo que se ve ahora, parece ser que se está empoderando a las bandas criminales y la guerrilla que lucha contra la población civil, la cual está cada vez más indefensa y desprotegida, pues en varias zonas estratégicas del país al ejército no lo dejan actuar. Uno de los puntos dice “Eliminar la dependencia de la población rural de los capitales de la cocaína mediante la sustitución” Si se evita la lucha en estos lugares en donde se siembra, se logra todo lo contrario, los campesinos lógicamente van a tener que verse cada vez más, sometidos al yugo de las organizaciones armadas y seguirán siendo dependientes de ese cultivo.
En su programa de gobierno Petro afirmaba que la igualdad de género sería una característica de su gobierno y por alguna razón esta promesa no se pudo cumplir, ya que únicamente seis mujeres son Ministras, claro está cerca, pero esa no fue su promesa de campaña. Siempre he creído que las cuotas son injustas, pues se debe nombrar a la persona más idónea, sea hombre o mujer, lo otro es una estrategia para ganar unos cuantos votos femeninos.
Otra propuesta fue “Promover un frente suramericano de lucha contra el cambio climático que incluye rescatar la selva amazónica mediante la obtención de dividendos por absorción de carbono”. Esta propuesta no es tan loca, pero si bastante ambiciosa ya que el Brasil es quien manda en ese campo indudablemente y Lula no permitirá que Petro le robe protagonismo alguno. No es que Lula sea perverso, es simplemente humano.
Mirando en retrospectiva, la izquierda llevaba años detrás del poder en Colombia con el fin de hacer los cambios por los que han luchado y que anhelan numerosos ciudadanos. En ese sentido las transformaciones que tanto buscan, toman muchos años en llevarse a cabo y si la izquierda que espero tantos años para llegar al poder, no fue para que en solamente en un periodo se logren todos. Lo que tiene que pensar Petro es que el llegar no es un fin, es simplemente una etapa con el propósito de lograr las reformas, y que tanto quienes no están de acuerdo como quienes sí, tengan el tiempo necesario para prepararse y adaptarse a ellas. Petro no quiere traicionar a sus electores, pero piensa a muy corto plazo y está percibiendo que todo cuanto prometió no lo podrá cumplir en cuatro años y se le nota el susto que tiene al ver que sus proyectos no se dan, y se le olvida que ganó con el 51% de los votos, pero es el presidente de 100 % de los colombianos.
