Mis recuerdos del Mundial de Fútbol del 78 son borrosos y mediados. Son los de un niño que apenas se prepara para cumplir siete años observando ocasionalmente la precaria fidelidad que podía proporcionar un televisor en blanco y negro en casa del vecino. Aparecen como una ráfaga uno que otro lance de Kempes haciendo una media vuelta en el área para marcarle un gol a Holanda y las carreras de Tarantini y Luque con sus melenas al viento. En el Mundial de España 82, el televisor seguía siendo en blanco y negro, y en la casa del vecino, pero tengo recuerdos más claros. El golazo de Eder, de Brasil, que en plena carrera levantó el...
Conoce más
Temas recomendados:
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
