Infantino quiere vender el Mundial. FIFA es hoy una entidad con una liquidez que ronda los cuatro mil millones de dólares. Con el dinero que tiene puede apoyar todos los programas de desarrollo del fútbol que desee. ¿Por qué, entonces, está vendiendo a capital privado parte de la comercialización del Mundial de Fútbol? Exceso de democracia.
El esquema de votación de la FIFA es como el de la Asamblea General de las Naciones Unidas: un país, un voto. En la ONU, sin embargo, las potencias del mediados del S. XX, varias de ellas decididas defensoras de la democracia, se cubrieron las espaldas con el poder de veto y un puesto permanente en el Consejo de Seguridad.
La FIFA, fundada en 1904, preocupada por expandir el fútbol, admitió a todo aquel que lo deseara con una regla simple: un país, un voto. Fue Joao Havelange el primero que explotó ese sistema de gobernanza.
De cara a las elecciones de 1974, mientras el entonces presidente de FIFA, Stanley Rous, confiaba en la reelección, Havelange se fue de gira por África y el Caribe en busca de votos. Prometió ampliar cupos y ofreció más recursos para los países en desarrollo. Contra todo pronóstico, especialmente para los europeos, ganó la presidencia. Cumplió. Se amplió el cupo de 16 a 24 equipos en España 1982.
No es casualidad que Sepp Blatter heredó de Havelange la presidencia de FIFA justó en 1998, cuando el mundial se incrementó a 32 equipos. Infantino, tras la obligada renuncia de Blatter, llegó al poder en 2016. Para mantenerse ha utilizado la misma estrategia. Ampliar cupos: 48 equipos en 2026 y quiere 64 en 2030.
La dirigencia del fútbol, en promedio, está tomada por personajes que ven pasar millones y no ven mal apropiarse de parte de esas rentas. No bastan el viaje en primera clase, viáticos exorbitantes, hoteles de lujo y en ocasiones favores que rayan lo ilegal. Recordemos el “FIFA Gate”. Cuando Infantino propone elevar los giros de FIFA de 5, a 20 y hasta a USD 40 millones si siguen su directriz.
FIFA tiene 211 afiliados. Muchos son naciones pequeñas, donde este dinero es muy significativo. El objetivo de FIFA pasa de ser la promoción del fútbol, a generar dinero para que quienes lideran lo sigan haciendo. El fútbol pierde.
Así, tenemos cuatro cuartos e intermedios de media hora. Con 64 equipos estaría en el Mundial casi uno de cada tres países. Y puede que cada dos años. La exclusividad del Mundial se deprecia. No hay tanto talento para ver con ilusión a 64 países jugando la primera división del fútbol planetario.
Un país, un voto, exceso de democracia. Los objetivos se desalinearon. Quienes votan no representan los sinceros intereses del fútbol, sino intereses muy particulares. ¿Cómo ponderar esos votos? Es una discusión abierta que, salvo sorpresa, por ahora no se abrirá.
🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes? Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador
Manténgase al tanto de toda la información deportiva con la SEDE. Estamos en 📷 Instagram 📹 Tik Tok y 📱Facebook