El peor invento del Mundial es la pausa de hidratación. Con los datos que la cuenta de X de Opta Analyst reporta puede analizarse si el “momentum”, el ritmo del partido, se impacta o no con dicha pausa.
El “momentum”, esa gráfica con picos para arriba y para abajo que aparece en la transmisión de TV, indica el peligro en ataque que generan los equipos. Opta lo mide como los cambios de ritmo del partido determinando basado en qué equipo genera situaciones más peligrosas en momentos determinados. Técnicamente, utiliza diferentes métricas para medir la probabilidad que el equipo en posesión anoté en los próximos 10 segundos. Posteriormente, pondera estas probabilidades, dándoles mayor peso a las más recientes acciones, y resta el resultado de un equipo menos el otro.
Sin acceso a los datos de Opta, tomé las gráficas que publican con la pausa de hidratación explícita para 32 partidos y le pedí a la inteligencia artificial que calculara los tiempos y construyera una base de datos. Únicamente 32 partidos, porque en los primeros partidos Opta no reportaba en la gráfica la pausa de hidratación. Quizá, forzados por las críticas a la pausa, decidieron incorporarlas en su análisis gráfico. En parte por esto, y por lo que planteo a continuación, este ejercicio es una primera versión en la que hay amplio campo para refinar.
¿Es posible establecer un efecto causal o simplemente una correlación entre la pausa y la pérdida de “momentum”? Es decir, ¿cambia la pausa de hidratación el “momentum” de un partido?
Para contestar la pregunta, tomo aquellos casos en los que hay un “momentum” importante por parte de un equipo. El objetivo es establecer si tras la pausa dicho “momentum” cambió. Se pueden plantear diferentes estrategias, pero por ahora decidí comparar la pausa con un placebo.
Primero defino que un equipo tiene “momentum” cuando cuenta con un valor de 20, que previamente calculé normalizando el máximo “momentum” de cada partido a 100. Es decir, asigno 100 al mayor “momentum” de cada partido y considero que cuando un equipo, durante un minuto tiene 20 o más, es que está controlando claramente el partido. El ejercicio lo replico con tres minutos.
Finalmente, tomó todas las situaciones en que un equipo tiene un “momentum” mayor a 20, y comparo cómo se comporta cuando hay una pausa relativo a cuando no hay.
En el primer tiempo, tras el primer minuto de la pausa, el equipo que venía con “momentum” pierde 3,4 puntos. En el segundo tiempo pierde 5,07 puntos. Considerando tres minutos después de la pausa, la caída es de 7,62 puntos en el primero tiempo, 5,04 en el segundo. Estas caídas son estadísticamente significativas que, a la espera de refinar el ejercicio, entre otras cosas con más datos, sugieren que las pausas de hidratación efectivamente impactan negativamente el flujo del juego. Más allá de la estadística, futbolísticamente hablando, este es un deporte de dos mitades, no cuatro cuartos. Mala idea de la FIFA.
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