Es conveniente preservar la memoria histórica; diferente es rendir homenaje a quienes son repudiados por sus actos. Se conservan los campos de concentración en los cuales se cometieron los más atroces crímenes contra la humanidad. No es un homenaje a los sanguinarios verdugos; por el contrario, lo es a las víctimas para no olvidar el pasado y evitar la repetición de hechos atroces. No se destruyeron los campos de la muerte en Camboya, y el instituto en el cual se infligían las más atroces torturas muestra los excesos de sevicia de quienes se sintieron inspirados por un poder superior para ejecutar sus delirantes ambiciones de...
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