Aspecto crítico en la construcción de un arma nuclear es su diseño geométrico; los planos no son hoy un secreto. Una tesis doctoral de un físico de la Universidad de California fue el diseño del arma nuclear. El trabajo fue inicialmente publicado y después se prohibió su circulación. El contenido se conoció.
El cuello de botella es la obtención del combustible nuclear, puede ser uranio enriquecido o plutonio. El primero se consigue concentrando por medio de centrífugas el uranio que se encuentra en la naturaleza; es el procedimiento que sigue Irán. El segundo es un subproducto de las centrales nucleares, generado a medida que van utilizando las barras de uranio empleadas en la producción de vapor que mueve las turbinas. En teoría, Naciones Unidas, a través del Organismo Internacional de Energía Atómica, controla el destino del plutonio y el uranio enriquecido producido en las centrales nucleares. Hay un mercado negro de plutonio que se aceleró después de la desintegración de la Unión Soviética. Un colombiano fue capturado en Alemania llevando unos kilos de plutonio. Existen riesgos de la construcción de una “bomba sucia”. Con mediana tecnología, un grupo terrorista que tenga acceso a plutonio o uranio enriquecido puede construir una bomba atómica, que si bien no explota como una convencional, genera una nube radioactiva letal. Un Chernobyl en pequeño.
La política de Estados Unidos sobre la expansión del club nuclear es inconsistente. Es sorprendente que el único país que ha utilizado bombas nucleares contra objetivos civiles, no militares, defina cuáles son los países que pueden o no ingresar al club. Israel oficialmente no ha anunciado su pertenencia, y aunque con alta probabilidad posee la bomba, no ha habido una sola condena de los Estados Unidos por este hecho. La India y Pakistán han realizado pruebas exitosas; son países grandes para ser objeto de sanciones permanentes. Por supuesto, China posee armamento nuclear y una cohetería altamente desarrollada con misiles intercontinentales que pueden llevar ojivas nucleares. Irak no tenía la bomba atómica ni armamento de destrucción masiva, por eso Estados Unidos no tuvo inconveniente en invadirlo y desatar una guerra que ha costado más de 300.000 muertos. Corea del Norte dispone de una cohetería de alcance medio, aunque anuncia que sus misiles pueden llegar a la costa oeste de Estados Unidos. Tanto Corea del Sur como Japón han logrado que EE. UU. renuncie a un “ataque preventivo”, pues sus ciudades, en especial Seúl, serían atacadas por Corea del Norte en menos de media hora. La experiencia de los nuevos socios del club nuclear les ha enseñado que la forma de evitar una agresión estadounidense es poseer la capacidad de disuasión de este ataque, amenazando a los aliados de EE. UU. El ejemplo de Irak y Libia está en la memoria reciente.
El no honrar por parte de Estados Unidos los acuerdos con Irán sobre la desnuclearización hace más difícil llegar a compromisos con Corea del Norte, y con razón pueden pensar que estos pueden ser desconocidos.
La crisis de los misiles en 1962, por el despliegue de bases nucleares en Cuba, estuvo a pocas horas de desencadenar una guerra nuclear. Cuba tenía tres misiles armados. Fidel Castro reveló, unos años después, que estaba dispuesto a lanzarlos contra Miami, Washington y Nueva York, así la respuesta fuera arrasar la isla de Cuba.