INDEPENDIENTE DE LA CARA QUE hace el presidente Correa cuando se refiere a Colombia, dice algunas verdades; que las Farc y las Auc son problema colombiano y que han logrado infiltrarse en la clase política, los ganaderos, en los servicios de salud, etc., que la frontera permite que delincuentes comunes o políticos ingresen al Ecuador generando problemas de seguridad.
Se puede hacer el siguiente experimento mental: Ecuador conoce la existencia de un campamento de las Farc o las neo Auc localizado en Colombia, si son perseguidos por tropas colombianas y pasan la frontera causan problemas de seguridad y orden público, por lo tanto aplicando la teoría de la “legítima defensa” Ecuador decide invadir a Colombia, atacar los campamentos y causar algunos daños colaterales. ¿Colombia mantendría la posición de legitimar este ataque a su soberanía por parte de un país fronterizo?
El Presidente dice “…que no sueñen que van a mantenerse en la impunidad, porque están en el extranjero estos bandidos del Eln o de las Farc. Caerán, bajo mi responsabilidad los seguimos buscando en cualquier parte… Que estos bandidos vayan encontrando, buscando escondidijos extraterrestres, porque en este planeta los encontramos…”. Puede preguntarse, ¿si estuvieran en la frontera con Brasil, que también es permeable, Colombia los atacaría en ese territorio?
Con mucha frecuencia el Gobierno informa de la presencia de militantes de las Farc en algunos países europeos. ¿La doctrina de “legítima defensa” podría extenderse, digamos, a operaciones de comando en los países bálticos? Es importante saber si las buenas relaciones, que se tienen con Venezuela, implica que a ese país no se le aplica la doctrina Uribe-Santos.
La política de seguridad ocasiona que a medida que van disminuyendo los grupos armados ilegales, el pie de fuerza va aumentando. Este hecho hace pensar que para mantener los efectivos militares en la magnitud actual, un poco inferior al brasileño, sea necesario ir consolidando enemigos externos. Lo nefasto para el desarrollo económico y político colombiano, es que “estos enemigos” son nuestros vecinos, importantes socios comerciales, economías con las cuales se han implementado, con éxito, políticas de integración, y además son receptores de nuestros emigrantes, muchos de ellos desplazados por nuestro conflicto interno.
La tesis de la “guerra preventiva” es altamente peligrosa, pues autoriza a cualquier Estado a atacarnos bajo el pretexto de una amenaza real o imaginaria. Con esta tesis Bush atacó a Irak, con el apoyo moral y político, del Gobierno colombiano. ¿Quién asume la responsabilidad de los centenares de miles de muertos iraquíes?
Como lo menciona Caballero, la doctrina de “defensa propia” no es invento de Uribe, ni de Bush, ni siquiera de Israel, su verdadero inventor es Adolfo Hitler; y concluye: y ni siquiera a éste le fue bien.
Es mejor actuar con cabeza fría y reconocer que además de la guerrilla, el país tiene otros problemas que resolver, otras políticas que desarrollar, y posiblemente al solucionarse estas, la guerrilla irá perdiendo espacio territorial, pues el político lo ha perdido hace tiempo, con la sistemática violación de los derechos humanos. El último fue la masacre a la etnia Awá.
* Rector Universidad Jorge Tadeo Lozano.