16 Sep 2021 - 5:30 a. m.

Mitigación

Reducir o suprimir casi totalmente la emisión a la atmósfera de gases de efecto invernadero (GEI) es la solución para alejar la catástrofe que produciría el exceso de calentamiento atmosférico. A corto plazo esto no es posible, pues el tiempo para cambiar la generación eléctrica y los sistemas de transporte requiere varias décadas. La tecnología ayudará a lograr este objetivo. Los avances tecnológicos han mejorado la calidad de vida y evitado hambrunas apocalípticas.

A comienzos del siglo XIX la población mundial, gracias a los avances de la medicina y la higiene, crecía a tasas superiores a la previsible producción de alimentos. El abono usado era el guano. Humboldt concluyó que la velocidad de renovación de las fuentes de guano era muy inferior a la demanda, pero en 1828 el químico Wöhler logró sintetizar la urea, fertilizante que sustituyó el consumo de guano. Además, el aumento de temperatura en la segunda mitad del siglo XIX permitió que la agricultura pueda hoy abastecer a la población mundial. Las hambrunas son consecuencia de las guerras y restricciones logísticas. El aumento marginal de la temperatura en el siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX, unido a una mayor concentración de CO2 atmosférico, favoreció la productividad agrícola. Pasado el umbral de temperatura, la situación se invierte y la productividad tiende a decrecer.

Comparte: