No contentos con las maniobras delictivas para ganarse billonarios contratos, Odebrecht sigue adelantando maniobras jurídicas para aumentar su beneficio en la liquidación de los mismos. Hicieron trampa para entrar y están haciendo trampa para salir.
Habiendo ganado el contrato de la Ruta del Sol, sobornando con mínimo US$6,5 millones en el gobierno de Álvaro Uribe, desde 2013 empezaron reclamaciones contractuales, como ampliaciones de plazo, para no incurrir en incumplimiento, convocando un tribunal de arbitramento en el que sus pretensiones iniciales las estimó un perito en $170.000 millones, pero que en el año 2014 un “panel de expertos” aumentó a $394.000 millones, y sobre quienes los expresidentes Uribe y Pastrana, en carta de 2017 al fiscal general, extendieron un manto de duda al insinuar que se les entregaron de manera subrepticia $4.000 millones.
En septiembre de 2015, la Agencia Nacional de Infraestructura inició procesos de incumplimiento contra el consorcio Ruta del Sol, pero, curiosamente, los árbitros blindaron inmediatamente al concesionario con medidas cautelares, irregular medida que, una vez reventado el escándalo en el año 2016, los obligó a revocar tan cuestionada decisión y renunciar.
Ahí entran Iván Duque y Germán Vargas. Duque presentó denuncia por competencia desleal ante la Superintendencia de Industria y Comercio en enero de 2017 y a las tres semanas este superintendente, ficha política de Vargas, ordenó la liquidación del contrato Ruta del Sol por el mismo concepto, como si delitos como el soborno o el concierto para delinquir fueran menos graves.
Gran favor hicieron Duque y Vargas a Odebrecht evitándole sanciones derivadas de la caducidad del contrato, que era el camino jurídico correcto, provocando una terminación entre iguales donde la nación quedó arrodillada ante Odebrecht.
Por si fuera poco, a finales del año pasado, la bancada uribista y Cambio Radical se unieron a los parlamentarios santistas para aprobar la Ley 1882, cuestionada por la Contraloría y que dentro del arbitramento mencionado ha sido invocada por los abogados de Odebrecht y sus socios para que les paguemos $400.000 millones adicionales a los que tienen derecho.
En este enredo se nota cómo los reclamos de Uribe, Pastrana y Duque son posteriores a la fecha en que los bandidos de Odebrecht confiesan sus delitos. Vargas y Santos se movieron antes con el nombramiento del fiscal general. Muy coordinados en esto, aunque peleen en público.
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