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El Banco Central se muestra tranquilo con una inflación anual del 2,07% hasta mayo último y medidas de inflación con leves repuntes, pero también cercanas al piso del rango meta. Por eso, en su reunión de ayer, la Junta decidió mantener las tasas de interés en 3%.
Tampoco ve amenazas de indicadores líderes de la economía, como producción industrial, ventas de comercio al por menor, demanda de energía y confianza del consumidor, que, aunque muestran recuperación, aún mantienen niveles que no amenazan la inflación, es decir, un crecimiento observado por debajo del crecimiento potencial de la economía, y dan espacio aún para que los aumentos de la demanda no comprometan el cumplimiento de la meta establecida por el Banco.
Por otra parte, la medida de ampliar la liquidez en la zona euro para disipar en algo la preocupación de los mercados sobre sus desequilibrios fiscales sigue favoreciendo la toma de posiciones en monedas como el peso colombiano, que se convierte en la más revaluada de América Latina este año, lo que aumenta la preocupación de que la disminución de competitividad comercial ocasionada sobre la producción nacional dificulte la generación de empleo formal, el principal reto del nuevo Gobierno.
En cuanto a medidas cambiarias, el Banco Central mantendrá sus compras diarias de US$20 millones hasta el próximo 30 de junio, tal como lo había prometido, con ello manda la señal de que se siente cómodo con el actual precio de la divisa norteamericana y deja que el mercado defina su tendencia, que, como lo hemos anticipado desde hace varios comentarios, seguirá siendo a la baja.
Para la próxima semana, el dólar romperá por debajo de los $1.900, y los TES, que no habían encontrado tendencia definida, probablemente recuperen sus valorizaciones, que se habían estancado ante la posibilidad de que el Emisor decidiera salir a vender de su posición para efectos de compensar compras de dólares en el mercado, táctica que de plano quedó descartada en esta última reunión.
Tasas de interés a la baja, dólar a la baja y acciones con tendencia al alza, de la mano de los mercados internacionales serán el resultado de la quietud de nuestro Banco Central, preocupado más por la demanda interna que por la externa.
