Después de que el pasado 13 de octubre el Banco de la República estaba a menos de $4 de convocar opciones para ponerle el pecho a la caída del dólar, el miércoles de esta semana el valor de la tasa representativa del mercado lo obligaba a la operación contraria, ponerle el pecho a la subida exagerada de más de $ 200 en quince días.
Sin embargo, el Banco Central no intervino en todo el mes y dejó que el libre juego de oferta y demanda definiera el precio de la divisa, que se ha resistido a seguir cayendo.
Los mercados accionarios externos ayudaron para que el dólar se recuperara, pues retrocedieron desde los máximos anuales e incentivaron la liquidación de posiciones ganadoras en muchos activos e incentivaron la preferencia por la liquidez.
Aunque el dato de crecimiento del tercer trimestre de la economía de EE.UU. superó las expectativas del mercado al registrar 3,5% de aumento y empujó al alza nuevamente las acciones, que durante el mes se vieron favorecidas por resultados empresariales que hacen pensar que ya se está rebotando con consistencia.
Pero sigo creyendo que los mercados han anticipado de manera exagerada la leve recuperación y si los bancos centrales empiezan a ser menos holgados en su política monetaria expansionista, lo más probable es que la esperada corrección bajista se dé antes de cerrar este año, que ha sido bueno frente a las apocalípticas expectativas que se tenían en el arranque.
Internamente los TES volvieron a tocar precios máximos como consecuencia de las posibles recompras por parte del República. Sin embargo, el fenómeno del Niño puede generar sorpresas inflacionarias en 2010 que deben considerarse antes de comprar renta fija de largo plazo y cuando a nivel mundial las materias primas han aumentado sus precios. En cuanto a las acciones, los resultados del tercer trimestre fueron buenos, pero se recomienda aplicar la táctica de “comprar el rumor y vender la noticia”.