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Envidia

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Juan Carlos Botero
24 de diciembre de 2021 - 05:10 a. m.
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El video es impactante. La primera mujer canciller de su país, Angela Merkel, al concluir 16 años de gobierno exitoso, y el Parlamento alemán que la aplaude de pie durante varios minutos. Pero lo mejor es lo que hace la dama estoica: se incorpora, saluda, aplaude una vez, vuelve a ocupar su silla y de resto se mantiene en silencio, discreta y cortés, hasta que callan los aplausos.

Confieso que sentí envidia en ese momento. Envidia de la buena, por tener como gobernante a una persona que combina la grandeza y la modestia con esa elegancia. Dice mucho de un país lo que vi después: la transferencia del poder de Merkel a su reemplazo, Olaf Scholz, a la salida del Parlamento, con un amistoso golpe de puño debido a la pandemia, mientras el nuevo canciller ingresa a trabajar y Angela Merkel ingresa en su auto y desaparece de la escena.

Envidia, sin duda, porque nuestro caso es lo contrario: mucho alarde y fanfarronería, mucho golpe de pecho y discurso hablando del tricolor y la patria, unido a una trágica falta de resultados. No pasos adelante sino pasos atrás en temas como la paz y la reconciliación, la reducción de la miseria y el aumento del bienestar. Con balances tristes y la mitad del país sumido en la pobreza, nuestros gobernantes se condecoran y se elogian a sí mismos.

Eso sentí. Y no sólo envidia por el mando limpio y eficaz de Merkel, sino por otras cosas también. Por contar con medios de comunicación independientes, que fiscalizan y hacen de contrapeso a las mentiras oficiales, que buscan informar con honestidad y neutralidad. Envidia por tener fiscales autónomos que no proceden del gobierno que deben escrutar, que no son amigos del presidente de la República y que no acusan a sus críticos de ser delincuentes. Envidia por no tener líderes que toman medidas económicas populistas y negativas a largo plazo porque sólo les importan sus dividendos inmediatos. Envidia por poder escoger entre grandes candidatos y no por el menos malo o por el que menos daño hará en el futuro. Envidia por contar con políticos a quienes les duelen los dolores del pueblo, que consideran inaceptables los huecos de las calles, las masas apretadas en estaciones de transporte, los pésimos servicios públicos y sus costos tan altos. Envidia por el respeto a la protesta pacífica, donde a los jóvenes no se les masacra por decir lo obvio —que tienen hambre— y por pedir lo mínimo —que es dejar de tenerla—. Envidia por un país donde no se tolera la negación y la banalización del Holocausto, como pasa en Alemania, mientras que en Colombia un declarado admirador de Hitler ocupa el tercer lugar de las encuestas como candidato presidencial. Envidia por un país donde sacar un pasaporte es un simple trámite y no una odisea titánica y frustrante, donde se busca el documento para salir de paseo y no para huir de un hogar que cada vez ofrece menos garantías de seguridad y calidad de vida. Envidia por un país donde no se acepta la corrupción, ni la violencia, ni la mediocridad en el Congreso, ni los discursos del odio, donde la vida, la niñez, la naturaleza y las mujeres son sagradas. Y muchos, muchos casos más.

Admito que no me gusta sentir esto. Porque es envidia de la buena, pero sigue siendo envidia. Y ese es el sentimiento más bajo que puede tener un ser humano.

@JuanCarBotero

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Humberto(4444)27 de diciembre de 2021 - 08:21 p. m.
Muy cierto, da en envidia. Mientras Ángela Meckel logró 16 años en el poder de manera clara, limpia e inteligente, aquí tuvimos un camorrero que duró 8 años en el poder a punta de trampas y con 6402 falsos positivos a sus espaldas y que desafortunadamente el glorioso Ejercito Nacional defiende a capa y espada.
Magdalena(45338)26 de diciembre de 2021 - 12:12 a. m.
Más que envidia la mayoría nos sentimos muy tristes por la desesperanza que nos invade.Como usted dice la estamos en manos de líderes ineptos corruptos se pelean en ese congreso para aprobar leyes que garanticen sus puestos a partir del robo,la muerte e inequidad.
Gilberto(54899)25 de diciembre de 2021 - 07:45 p. m.
La noche de 20 de Diciembre de 2021 se aprobó Proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana, que prácticamente termina criminalizando aun más la protesta social. Estás TERRIBLES imágenes aumentarán exponencialmente y contarán con el apoyo dictatorial uriBESTIA. *Si no abrimos los ojos, nos exponemos a perderlos. * Tooodos y tooodas a apoyar el Pacto Histórico en 2022 para encausar la patria.
Luis(39449)25 de diciembre de 2021 - 06:32 p. m.
Alemania nos debe tener envidia por no tener un expresidente violador, camorrero, falso, ruin, ladron, narco, paraco e hdp como alvaro uribe velez.
Didier(12213)25 de diciembre de 2021 - 01:24 p. m.
Solo me resta decir, que el 65% de ciudadanos colombianos sienten envidia, de como un liderazgo tan mediocre y corrupto sigue gobernando.
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