Lástima.
Porque, seamos honestos: lo que Colombia más necesitaba en el 2022 era una buena izquierda. Pero buena significa moderna, no una empeñada en desempolvar tesis obsoletas que han sido rebatidas por la Historia. Y buena significa eficaz, no una grandilocuente en sus discursos y promesas de cambios fantásticos, pero incapaz de poner gasolina en los aeropuertos o ejecutar un presupuesto. Y buena significa pragmática, lista a lograr consensos y a trabajar con otros grupos políticos, y no prolífica en insultos que solo dividen y azuzan la polarización. Y buena significa demócrata, no una dispuesta a validar dictaduras vecinas. Y...
Conoce más
