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DOGE, capítulo Colombia

Juan Carlos Gómez

10 de marzo de 2025 - 12:00 a. m.

La semana pasada en la Casa Blanca el consejo de ministros estuvo muy entretenido, tal vez tanto como el de la Casa de Nariño a principios de febrero.

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El secretario de Estado, Marco Rubio, quien se sienta al lado del presidente Trump, fue increpado airadamente por Elon Musk por no haber despedido a casi nadie en ejecución de la poda burocrática que adelanta el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), a cargo de Musk. Nunca en la historia de EE. UU. un particular había tenido tal grado de empoderamiento. El presidente Trump salió en defensa de Rubio y le ordenó a Musk que actuara con más tacto y mesura, lo que muchos ven como el comienzo de una fisura en la relación del mandatario con el magnate.

Musk tiene el riesgo de pasar de rey Midas a todo lo contrario. Es bastante improbable que DOGE llegue a tener el alcance que inicialmente pretendían él y Trump. El desmantelamiento de USAID es evidencia de que la febrilidad puede ser innecesariamente destructiva.

En muchos países cada tanto se inician cruzadas contra la ineficiencia, el derroche, el fraude y el abuso de la burocracia. En Colombia sí que es necesaria una profunda cirugía a la administración pública. En el gobierno de Carlos Lleras se crearon varias entidades con el loable propósito de generar eficiencia. Hoy no existe ninguna de esas entidades. Se fueron desmantelando a fuerza de peculados y prevaricato.

En los años sucesivos la tal reingeniería del Estado en nuestro país se acabó utilizando para fortalecer a la rama Ejecutiva. Al presidente de la República se le fueron otorgando cada vez más poderes. A través de ministerios, superintendencias, agencias y comisiones de regulación de dudosa independencia, el presidente controla la economía y la prestación de los servicios públicos.

Incluso, algunos funcionarios del Gobierno (nombrados por el presidente) están dotados de funciones judiciales. Colombia está sometido a un agobiante régimen presidencialista que genera ineficiencia en la administración pública. Ese régimen no lo creó el actual gobierno. Quienes legislaron para que ese régimen existiera y los partidos políticos que lo propiciaron abrieron la caja de Pandora.

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