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La inteligencia de Altman

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Juan Carlos Gómez
02 de octubre de 2023 - 02:00 a. m.
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Sam Altman, junto con Elon Musk y otros genios, fundó el laboratorio OpenAI y es su CEO. La inteligencia artificial (IA) ya formaba parte del conocimiento público, pero el mundo solo empezó a tomar conciencia de los inmensos riesgos de su masificación en marzo pasado, cuando este laboratorio lanzó GPT-4.

A diferencia de muchos en Silicon Valley, el propósito de Altman no era convertirse en millonario y, aunque lo es, ha acertado al invertir en empresas de tecnología que cambiaron al mundo y hacen aún más sideral la distancia entre los países desarrollados y los sonsos que aún no han superado el siglo XX.

OpenAI nació como una entidad sin ánimo de lucro; después cambió su modelo y hoy en día tiene entre sus inversionistas a Microsoft, lo cual le da un perfil más mercantil. No obstante, la empresa mantiene su idea fundacional de evitar que la IA acelere la destrucción de la humanidad.

En la línea de mantener a OpenAI protegido de la especulación, en 2018 Altman se opuso a que Musk se apropiara de la compañía. Lo sucedido con Twitter (ahora X) y los micos de Neuralink demuestran que era lo mejor que podía suceder.

Las empresas de tecnología tradicionalmente se rehúsan a la imposición de normas ex ante, pero, frente a los riesgos de la IA, muchas de ellas claman por la regulación. Altman asumió la misión de abogar para que ello suceda de manera oportuna y adecuada. Con tal fin se ha reunido de manera amigable y constructiva con los líderes del Congreso de Estados Unidos y varios jefes de Estado del mundo.

No hay muchos motivos para el optimismo. En el trasfondo hay una guerra comercial y es imposible predecir el rumbo que tomen países como China, India y Rusia en el juego geopolítico. Aunque la IA no genere una catástrofe, valga evocar lo sucedido durante los primeros 50 años de la Revolución Industrial. Seguramente esta generación no lo percibirá en toda su magnitud, pero el tránsito sí será traumático.

La ética que pregona Altman pretende que la sabiduría humana prevalezca y no se deje vencer por el poder del desarrollo tecnológico.

@jcgomez_j

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usucapion1000(15667)02 de octubre de 2023 - 05:30 p. m.
Se reunió con los jefes de Estado del mundo occidental, serviles a EE.UU. . Será que Rusia y Europa del Este, el medio y el lejano oriente, el continente Africano, Australia y Groenlandia y los "sonsos" estados oprimidos de la América Latina, no tienen para Almant nada que ofrecer?. No somos tan pen dejos y acomplejados.
Atenas(06773)02 de octubre de 2023 - 01:05 p. m.
JuanC., tan breve como suculenta e ilustrativa columna, pa mí. Y atinada, como cuando aludes a ciertos países “sonsos”, término muy apropiado pa LA entera, de México a argentina. Y más cuando afirmas lo q’ no es debatible hoy: “de la distancia sideral q’ nos toman los países desarrollados”. Y tomar conciencia de ello no somos capaces, y menos al caer en manos de nefasta ideología, tan expertos en vender humo como rapaces con los recursos del Estado. Estamos condenados.
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