Los milagros económicos no existen

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Juan Carlos Gómez
13 de agosto de 2018 - 01:17 p. m.
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Sí: no existen o, al menos, no suceden en cuatro años. Los milagros económicos tampoco resultan simplemente por eso que llaman “voluntad política”. Es una afortunada confluencia de causas, la primera de las cuales es que un país se fije una meta y eche bases firmes para lograrla.

Al respecto hay que destacar el caso de Israel, cuyo boom tecnológico la sitúa como una star-up nation con un grado de emprendimiento tecnológico de primera categoría que se logró después de treinta años de coherencia y visión.

Hoy en día, gracias a la concentración geográfica de industrias tecnológicas en su Silicon Wadi, detrás de Estados Unidos y China, Israel es el país con mayor número de compañías listadas en Nasdaq. Emprendimientos exitosos de empresas israelíes como Mobileye —vendida por casi US$15 billones a Intel en 2017— y Waze —vendida por casi US$1 billón a Google en 2013— evidencian la trascendencia de sus desarrollos.

El milagro económico de Israel en materia tecnológica, en buena parte, se explica por la dinámica del mercado de capitales que ha logrado interesar a muchos inversionistas.

En Colombia estamos muy lejos de lograr un milagro de esa magnitud. Ante la falta de desarrollo y profundidad del mercado de capitales en nuestro país —entre otras razones, por la falta de garantías y protección para los accionistas minoritarios frente a abusos por parte de los socios controlantes—, es indispensable la consolidación de una industria sólida de venture capital. Este mecanismo de financiación —considerado de alto riesgo para los inversionistas— se enfoca en inyectar recursos a empresas nacientes y emprendimientos, a las que se les dificulta acceder a otras formas de capitalización. A pesar de su desarrollo en años recientes, todavía se requiere que estos fondos de capital privado inviertan más recursos en ideas innovadoras que puedan potenciar a Colombia en materia tecnológica. La brecha es inmensa.

El fomento a los emprendimientos tecnológicos en Colombia tiene que replantearse seriamente. En el gobierno pasado el Ministerio de las TIC destinó cuantiosísimos recursos con el propósito de impulsar start-ups, pero no hay evidencia de que se justificara distraer tanto dinero en muchos proyectos que terminaron en nada.

@jcgomez_j

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