La española María Moliner (1900-1981) es la autora de una obra monumental: el Diccionario de Uso del Español. Según García Márquez, el diccionario más completo, más útil, más acucioso y divertido de la lengua castellana; dos veces mejor que el de la RAE. La primera edición salió a la luz en 1966, después de quince años de arduo trabajo, bajo el “imperativo irresistible de la escrupulosidad”.
En febrero de 2025 el escritor argentino Andrés Neuman publicó “Hasta que empieza a brillar”, una novela sobre la vida de María Moliner. Su niñez, su juventud, su vida familiar, su formación académica y su vinculación a instituciones culturales y bibliotecas de la República, lo cual bajo el régimen franquista fue castigado con una degradación en su escalafón laboral. A pesar de todo, gracias a ello tuvo el tiempo suficiente para trabajar en su diccionario.
Un amigo de la señora Moliner, Dámaso Alonso, miembro de la Real Academia, se enteró de la labor quijotesca del diccionario y le propuso a la prestigiosa editorial Gredos su publicación. Muchos de sus directivos se opusieron, pues se trataba de un diccionario alternativo y de una mujer con oscuro pasado político que pretendía enmendar la plana de la Real Academia. Dámaso insistió: “Si no publicamos esto, nos arrepentiremos”. Finalmente, las partes se pusieron de acuerdo y en 1955 se contrató la publicación.
En 1972 María Moliner se candidatizó para ser la primera mujer miembro de la Academia, lo cual no sucedió por razones de género y tal vez ideológicas.
El valor intelectual del diccionario de María Moliner es inconmensurable. En una época en la que no existía internet, la labor de investigación se sistematizaba letra por letra. Miles de fichas, una pluma y su máquina de escribir Olivetti fueron las herramientas que le dieron nueva vida a las palabras. Paradójicamente al final de sus días se quedó sin ellas; una arteriosclerosis cerebral le provocó la pérdida de la memoria.
La magnífica novela de Neuman intercala en su relato nuevos usos que aparecen en el diccionario de la señora Moliner de palabras como Autoridad, Amor, Culpa, Exilio, Patria, Política, República. Muchas justifican hoy nuevas acepciones.