Las redes sociales multiplicaron infinitamente la capacidad de manipular la información
El canal de noticias por cable Fox News en 2020 acusó falsamente a Dominion Voting System para ganar audiencia, lo cual generó una disputa judicial entre las partes que se arregló la semana pasada por una suma nunca vista en un proceso de difamación. Así se libraron de una eventual condena Murdoch y los periodistas que mintieron. En todo caso la pesadilla de Fox News continúa; la empresa Smartmatic tiene en curso una demanda por casi tres mil millones de dólares, también por falsas imputaciones.
Hace años se conoce el estilo de periodismo de Fox News y su inclinación a favor del partido republicano. Tal vez esa sea la razón por la cual es el canal de mayor audiencia. En el caso de Dominion al parecer existe evidencia de que la información se falseó porque era la “realidad” que querían sus televidentes. Nada nuevo bajo el sol; es el periodismo amarillista de Hearst y Pulitzer a finales del siglo XIX quienes se inventaron la guerra con Cuba para vender más ejemplares.
Esa forma de periodismo -aun en este era- se nutre de la culpable ignorancia de la audiencia. La deformación de la opinión ya tuvo graves consecuencias históricas como la elección de Trump y el Brexit.
Las redes sociales multiplicaron infinitamente la capacidad de manipular la información con sucesivas, pequeñas e infames historias que se vuelven virales. La publicidad que antes era la fuente de financiación del periodismo tradicional se fue atomizando, gracias a la utilización de algoritmos que dirigen los mensajes comerciales hacia quienes supuestamente serán los clientes. Una perversa simbiosis entre consumo e información, a costa de la privacidad, con fatales consecuencias para la democracia y los derechos de los consumidores.
En Estados Unidos, a pesar de varias iniciativas legislativas, aún se está lejos de regular esa forma de espionaje social a través de la publicidad en las plataformas tecnológicas. La Unión Europea publicó en octubre del año pasado un magnífico estudio sobre el impacto de la publicidad digital en la privacidad y el periodismo. Ojalá sea la semilla de una legislación modelo a nivel mundial, como sucedió en el caso de la protección de datos.
@jcgomez_j