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Tienen que reparar el daño que causaron

28 de septiembre de 2026 - 12:00 a. m.

No es un asunto de ideología. El actual gobierno heredó una catástrofe económica y administrativa cuyas consecuencias tendrán que asumirse con más deuda pública y, seguramente, mayor carga impositiva.

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En los primeros días de su mandato, el presidente De la Espriella les entregó a los organismos de control -Fiscalía, Procuraduría y Contraloría- “El Libro de la Verdad”, el cual documenta múltiples casos de posibles irregularidades durante el gobierno Petro y que serían materia de denuncias penales, quejas disciplinarias y acciones fiscales por el manejo indebido de los recursos públicos. Se resalta la contratación de deuda pública a las tasas más altas de la historia.

El desmantelamiento de la UGRD. 5 billones de pasivos contingentes derivados de contratos de prestación de servicios para nóminas paralelas. El debilitamiento de la fuerza pública. El caos en el sistema de salud. Entrega de tierras sin título. Por lo demás, quedará en los anales de la infamia administrativa la Resolución 407 del 6 de agosto de 2026 de la ADR mediante la cual se declaró día hábil el 8 de agosto para que no cesara la hilarante contratación.

Aún es muy pronto para conocer resultados concretos, pero, los casos documentados no pueden quedar en la impunidad. Se requiere un seguimiento serio de “El Libro de la Verdad”. Más allá de los titulares, los organismos de control deben demostrar su efectividad. Los responsables tienen que reparar el daño que causaron.

En muchas ocasiones los agentes del Estado expiden actos administrativos o sentencias a sabiendas de que son manifiestamente contrarios al ordenamiento jurídico. Se amparan en la presunción de legalidad de sus decisiones y la dificultad probatoria de su culpa o dolo, además de la morosidad judicial. El artículo 90 de la Constitución Política establece que si el Estado es condenado a reparar daños se podrá recobrar lo correspondiente a los funcionarios responsables que hayan incurrido en conductas dolosas o gravemente culposas. Hay que fortalecer los mecanismos institucionales para que esa acción de repetición sea exitosa.

La huera oposición desde el gabinete en la sombra no puede soslayar la responsabilidad fiscal derivada de la torpeza y venalidad que caracterizaron al cuatrienio anterior.

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