En Colombia ayer empezó una nueva era de esperanza, pero, también de incertidumbre.
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España es un formidable ejemplo de una sociedad que pudo transformarse en muy corto tiempo de la dictadura a la democracia, de la pobreza a la riqueza y del oscurantismo a la modernidad. Muerto el general Franco no había lugar a retórica ni a promesas. La única opción para no ir al abismo era generar un mínimo de consenso entre las fuerzas más extremas. Lo lograron gracias a dos factores principalmente.
El primer lugar, el sentido político del rey Juan Carlos. Tuvo claro que el poder heredado del dictador debía utilizarse para implementar un régimen democrático. En 1975 cuando asumió la jefatura del Estado se empeñó en que se derogara el régimen jurídico de las instituciones franquistas.
El segundo lugar, el acuerdo serio y decidido entre los principales líderes políticos. En 1976 el rey encargó de la transición a Adolfo Suárez; un burócrata de carrera que como presidente del gobierno fue un gigante; supo enfrentar las aguas más turbulentas. En 1977 se realizaron las primeras elecciones democráticas en más de cuarenta años y en 1978 se promulgó la Constitución Política que dio vía plena a la democracia.
En 1982 el partido socialista llegó al poder en cabeza de Felipe González. Alfonso Guerra fue su vicepresidente durante ocho años. Cuenta Guerra que el día de la posesión se sentaron a comer a solas con Felipe Gonzáles en el Palacio de la Moncloa y este le preguntó, “bueno Alfonso ¿lo que prometimos en campaña, lo vamos a hacer todo de una vez o poco a poco.” Resolvieron que se haría todo de una vez y así empezó una era de crecimiento y apertura al mundo que puso a España en las grandes ligas, gracias en buena parte a su ingreso a la Unión Europea en 1986.
En Colombia ayer empezó una nueva era de esperanza, pero, también de incertidumbre. Por más que el nuevo gobierno quiera hacer todo de una vez, la coyuntura económica y la precariedad del consenso político no dan espacio para abrir muchos frentes. Confiemos en la responsabilidad histórica de los ministros que tienen a su cargo los temas más neurálgicos.
@jcgomez_j