Publicidad

En el lugar equivocado

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Juan Carlos Ortiz
13 de abril de 2026 - 02:40 p. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

El 12 de febrero de 1804 murió en Ale mania, en la antigua ciudad de Konigsberg, uno de los filósofos más representativos y respetados de Europa: Immanuel Kant, escritor del libro “Crítica a la razón pura”, una potente disertación que logró combinar la razón con el escepticismo para determinar lo que se puede conocer por medio de la razón antes de la experiencia.

Kant nació en el reino de Prusia, el cual se convertiría en el eje fundamental del poderío intelectual, político y económico del imperio alemán.

Hace un tiempo, estaba en el viejo continente y decidí viajar a Rusia para conocer Kaliningrado, ciudad que recibió su nombre en 1946, en honor al líder soviético Mikhail Kalinin. En el centro de la urbe se encuentra el Parque de las esculturas, un lugar mágico, lleno de jardines y de monumentos históricos.

Al recorrerlo, súbitamente me crucé con un hermoso mausoleo que me llamó la atención. Al acercarme y verlo con detenimiento y de manera inesperada me percaté de que se trataba de la tumba del gran Immanuel Kant. Una placa allí lo conmemoraba.

El filósofo que nació y murió en Alemania ahora reposa eternamente en Rusia. Vivió y trabajó en alemán y ahora descansa eternamente en ruso.

Konigsberg fue la ciudad alemana invadida por los soviéticos al final de la Segunda Guerra Mundial y que luego ellos rebautizarían como Kaliningrado.

Immanuel Kant quien decidió vivir y morir en Alemania, nunca imaginó terminar reposando eternamente en Rusia. La historia geopolítica del planeta se encargaría de desterrarlo post mortem.

Una experiencia inédita que la razón no logra entender. Sorpresas te da la vida.

Immanuel Kant.
Immanuel Kant.
Foto: Juan Carlos Ortiz
Conoce más

Temas recomendados:

 

Cordillerano(64187)14 de abril de 2026 - 05:00 p. m.
Muy buena columna!, breve ojalá en próximas pueda desarrollar mas su opinión. Gracias!!
PEDRO CASTIBLANCO REYES(85266)14 de abril de 2026 - 04:26 p. m.
yo seguire con el humor de don jediondo
CARLOS BARRGAN(lcggj)14 de abril de 2026 - 02:35 p. m.
KANT, nació, murió y fue sepultado en su tierra natal. Es y será alemán por siempre.
Gines de Pasamonte(86371)14 de abril de 2026 - 12:48 p. m.
El gran problema con Kant, Juan Carlos, es su estilo, muchas veces abstruso y la mayoría de sus escritos, estimo, de no fácil lectura. Intenté leer su archi famosa “Crítica de la Razón Pura” y a las tres o cuatro páginas, ¡tiré la toalla! No obstante, me parece muy loable su posición ante el derecho como entidad rectora y coercitiva de los excesos de libertad y del antagonismo natural de los seres humanos. Indefectible la comparación con Hegel ¡Me quedo con el contexto histórico Hegeliano!
  • Cordillerano(64187)14 de abril de 2026 - 05:00 p. m.
    Buen comentario!!
juanmi31(37703)14 de abril de 2026 - 11:55 a. m.
al pobre Mario Giraldo hay que pagarle un curso de comprensión de lectura. Lee, pero no asimila y luego sale con preguntas tontas.
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.