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22 Feb 2022 - 5:01 a. m.

La farsa de los “provida” colombianos

La farsa de los “provida” colombianos
Foto: archivo particular

La ultraderecha oscurantista colombiana salió a hacer lo que mejor le queda: victimizarse. Pobres mártires rasgándose las vestiduras porque la Corte Constitucional se atrevió a permitir el aborto libre hasta la semana 24 de gestación. Entonces es el momento de dictar clases de moral.

Alejandro Ordóñez, el exprocurador destituido por corrupción en su reelección escribió: “Un Estado que decide eliminar una porción de los seres humanos, desde el primer día o hasta la semana 24, se convierte en genocida y totalitario. Duele ver cómo la sociedad es sometida por la cultura de la muerte”.

Sara Castellanos, la pastora politiquera que por algún motivo está en la lista al Senado del Partido Liberal dijo: “No se puede hablar de libertad sin el derecho a vivir. Despenalizar el aborto hasta la semana 24 es legalizar el asesinato”.

Clara Lucía Sandoval, su aliada en la Cámara, también del Partido Liberal por algún motivo, dijo: “Duele no solo la aprobación del asesinato de un bebé de 6 meses de gestación, duele también la fiesta, la celebración de muchos. ¿Qué celebran? ¿La muerte de miles de inocentes?”.

David Barguil, líder del Partido Conservador y quien considera muy valioso decir que la v*cunación es un genocidio, escribió: ¡La decisión de la Corte produce dolor! El aborto no puede convertirse en un método anticonceptivo. ¡No lo permitiremos! #Provida”.

Farsantes.

Peor aún: manipuladores.

Autoproclamarse “provida” tiene como propósito secuestrar el debate en términos morales. Lo que pretende decir es: “Nosotros defendemos las vidas, ustedes el asesinato; nosotros somos superiores, ustedes son unos monstruos; nosotros sabemos lo que está bien y lo que está mal, ustedes son la anarquía”.

Lo que oculta eso es la forma más vil de hipocresía.

Dicen que son provida, pero no mencionan que mantener el estado actual de las cosas en materia de l aborto era matar a 70 mujeres cada año por culpa de abortos clandestinos.

Son provida, pero no dicen nada de las 5.000 mujeres denunciadas por el delito de aborto que tienen que sufrir la persecución de la FIscalía solo por no llevar a término un embarazo.

Son provida, pero no dicen nada de las 198 niñas y adolescentes sancionadas -sí, sancionadas, por la justicia- por abortar.

Son provida, pero ofrecen respuestas insuficientes para las 4.268 niñas entre 10 y 14 años que se convirtieron en madres en el 2020.

Son provida, pero no hablan de los efectos perversos en salud mental y depresión que producen los embarazos indeseados, de las niñas que abandonan el colegio y sacrifican sus proyectos de vida, del sistema de adopciones colapsado.

Lo siento, pero no son provida: son promuerte de mujeres en abortos clandestinos, son proembarazo infantil y adolescente, son prosufrimiento de cualquier mujer que quede embarazada contra su voluntad.

Lo que quieren es controlar todos los cuerpos, imponer su dictadura sobre la vida de todas las mujeres que no piensen como ellos.

Eso no es estar a favor de la vida. Es estar a favor de la crueldad.

@jkrincon

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