Publicidad

Fiel a sí mismo

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Juan David Correa Ulloa
13 de noviembre de 2009 - 01:13 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Este libro redondea la labor de Roberto Burgos Cantor como cuentista.

En ese círculo, que comenzó hace ya treinta años con la publicación del espléndido libro Lo Amador (va siendo hora de que se lea más), Burgos ha escrito otros textos pero creo que ninguno es tan contundente como aquél primero y este último. Quizá los escritores no son muy conscientes de que su tarea, libro a libro, es una búsqueda por las preocupaciones, los personajes y el tono de sus primeros escritos. En Lo Amador, de alguna manera, está ya dibujado Una siempre es la misma.

Aquí, una serie de extraordinarios cuentos que dan cuenta de un escritor que se ha tomado el trabajo de pensar el lenguaje hasta concretarlo en estas historias que van mucho más allá de lo que mediáticamente se ha querido vender: que este es un libro sobre el oficio de las call girls, sobre esas mujeres que trabajan en hediondos cuchitriles vendiendo con su voz la inefable pasión a tantos desesperados. Es verdad que el libro se abre con “Usted dice que...” un cuento sobre una mujer atormentada que pasa sus días fingiendo voces y gemidos; pero es más verdad que ese relato, que le da título al libro, es mucho menos evidente que eso. Se trata de una honda reflexión sobre cómo esa mujer, desplazada y devorada por la violencia, en este caso por una masacre, ha terminado perdida en una ciudad grande. Y es el abrebocas de una muestra de destreza técnica sobre lo que debe ser y es un cuento. Roberto Burgos es fiel al credo de que los cuentos sugieren, dan pistas, le ponen señuelos al lector, pero jamás anuncian del todo los temas a los cuales se refieren.

Pero no es el único tema de Burgos. Está, por ejemplo, una admirable pieza  llamada “Yo quería enterrarlo”. Es el viaje de un pescador con su hijo hacia la muerte. O “Entre golpes”, la reflexión de un boxeador en el ocaso de su vida vagando con una mujer por Cartagena mientras se pregunta dónde quedó la gloria. Sólo hablo de esos tres por ahora. Quien quiera asomarse a uno de los principales y más discretos y más hondos escritores de la literatura colombiana —si eso existe— debe buscar este libro. Quizá sea una buena puerta de entrada a un escritor que siempre ha sido fiel a sí mismo.

‘Una siempre es la misma’, Roberto Burgos Cantor, Seix Barral.

ojoalahoj@yahoo.com

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.