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Reportajes con historia

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Juan David Correa Ulloa
21 de noviembre de 2008 - 01:10 a. m.
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En este libro se perfilan dos momentos de la historia reciente de Colombia. Una historia atroz que no deja de sorprendernos así la hayamos leído y visto por televisión cientos o miles de veces.

Leyéndolo pensaba en quién podría ser el destinatario de Las guerras de Colombia. Y lo digo porque estos cinco largos reportajes de la periodista mexicana Alma Guillermoprieto están escritos para dos medios internacionales: The New York Review of Books y The New Yorker.

Puede ser que muchos sientan que estos reportajes no aportan mucho a todo lo que se ha escrito y reescrito en medios de comunicación sobre los años ochenta cuando Pablo Escobar arrodillaba al gobierno de Virgilio Barco; o sobre finales de los noventa cuando se pactó el encuentro del Caguán con las Farc. Sin embargo, cuando se los lee de un tirón, a pesar de sus evidentes repeticiones de un texto al otro, lo que salta a la vista es que podrían ser artículos fundamentales para, por ejemplo, miles de estudiantes de bachillerato o de universidad que no conocen la historia reciente de nuestra violencia. Al leerlos, además de su envidiable prosa, y de ser modelos de una completa reportería, comencé a pensar por qué en los colegios o en las universidades, la enseñanza de la historia pasa por leer resúmenes o textos muchas veces incomprensibles. Los profesores suelen desdeñar el periodismo —el buen periodismo, se entiende— creyendo que es moneda corriente. De lo que no se dan cuenta es que se están perdiendo de una manera mucho más narrativa de entender, por lo menos en un primer momento, días dolorosos que mucho tienen que ver con el actual estado de las cosas. ¿Cómo explicar una Colombia polarizada, confusa, violenta sin saber cómo nacieron los paramilitares? ¿Cómo entender que nuestra clase política no pacta sólo hoy con el crimen sino que esos pactos vienen de mucho tiempo atrás? ¿Cómo saltarse la historia de La Catedral? ¿O la de una foto que cambió las elecciones de 1998? ¿O la de millones de dólares que nos dio Estados Unidos con la condición de que fortaleciéramos el aparato de la guerra mientras todos estábamos convencidos que lo que se estaba negociando era la paz? Uno no entiende cómo sin ese pasado podría al menos entreverse este confuso y negro presente de pirámides y sociedades mafiosas.

Alma Guillermoprieto es una avezada corresponsal que desde los años ochenta ha estado familiarizada con Colombia. Aquí vivió algunos años en esa década en la que padecimos el horror del narcoterrorismo. Y luego no ha dejado de volver. Las guerras en Colombia, insisto, es un libro de una reportera, de alguien que cree que detrás de las noticias es posible contar la historia de un pueblo.

Las guerras de Colombia, Alma Guillermoprieto, Aguilar.

ojoalahoj@yahoo.com

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