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Conocido en nuestro medio por su música, Antón Álvarez (C. Tangana) sorprende ahora con una película documental sobre Yerai Cortés, guitarrista y compositor de flamenco. La guitarra flamenca de Yerai Cortés se titula esta película que se estrenó a finales de dos mil veinticuatro y que ahora tenemos oportunidad de ver en las salas de cine del país.
Conmovido por su talento, C. Tangana se acercó a conocerlo. Notó al instante que su estilo emocionaba por igual a payos y a gitanos, a clásicos y a vanguardistas y que su interpretación, notable y virtuosa, se hurtaba a la mera apreciación racional del instrumento, como si su guitarra, como si sus composiciones ocultaran un misterio y un dolor.
Desentrañar dicho secreto y dicho dolor fue la tarea que se impuso Antón Álvarez y que logró con maestría y con acierto en su película. Intuyó que tras la música y la interpretación de Cortés había en su pasado un secreto que clamaba por ser revelado y una historia que debía ser contada; le preguntó si esa historia tenía un título y respondió que sí, que se titulaba La guitarra flamenca de Yerái Cortés.
El disco de Cortés es, a un tiempo, la manera de revelar esa pena y la manera de sublimarla, como ocurre con toda creación artística, que pretende sanar cauterizando. La causa de ese dolor, que entrevió Antón Álvarez, nos la narra Cortés a lo largo de la película. Un asunto familiar que irá saliendo a flote y que se irá develando con el correr de la narración.
La película es agradable y puede parecer sencilla, pero ningún dolor que viene del alma lo es. La historia está contada con ritmo, con soltura, con desparpajo y se entrevera con la música de Cortés, aderezando la historia con los compases precisos y certeros a los que nos ha acostumbrado el flamenco, otorgándole esa majestuosidad y esa elegancia que ofrecen las composiciones más finas de este género musical. El filme se presentó en el Festival de Cine de San Sebastián y obtuvo el Premio Goya a mejor película documental y el Goya a mejor canción original en la edición de los premios del año pasado.
Parece que esos reconocimientos constituyen una invitación insuperable para ir a verla. Sumados al hecho de que no es frecuente que ese tipo de películas lleguen a las carteleras del cine nacional, de manera que no deberíamos dejar pasar esa rara y afortunada oportunidad.
juandavidzuloaga@yahoo.com
