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23 Jun 2022 - 5:30 a. m.

La presidencia que termina, el gobierno que comienza

Con más de 11 millones de votos, Gustavo Petro fue elegido presidente de la República. Son varias las razones que explican el triunfo. Una participación más alta que en elecciones anteriores, en especial en los departamentos más golpeados por la guerra (el 80 % de la población votó en Chocó, Nariño, Putumayo y Cauca); un cansancio generalizado con la situación económica y social del país; la incapacidad del gobierno de Iván Duque para gestionar el descontento de muchos colombianos, que había estallado hace unos meses con la reforma tributaria propuesta por el exministro Alberto Carrasquilla, y la esperanza de tantos jóvenes que anhelan un cambio profundo en la política nacional.

Son muchas las tareas y muchos los desafíos que tendrá que enfrentar el nuevo gobierno: conciliar y lidiar el recelo, el temor y la incertidumbre de quienes votaron a favor de la continuidad del uribismo o en contra de su proyecto político; recuperar el Estado de derecho, que tanto fracturó y mancilló el gobierno de Iván Duque; atender las necesidades generadas por unas tasas altas de desempleo, cumplir con los pagos de la peor deuda externa de la historia económica de Colombia, controlar la inflación más alta en décadas y la devaluación reciente más alta de toda la región; acabar la corrupción, combatir la inseguridad y los índices de violencia y asesinato en todo el país.

De lo ocurrido el domingo tranquiliza el discurso pronunciado tras conocerse los resultados, donde invitó a la unión y la reconciliación; tranquiliza el reconocimiento de su triunfo por todos los actores y estamentos del sistema político colombiano, así como el reconocimiento de la comunidad internacional.

Y de lo que ha venido pasando después de conocidos los resultados tranquiliza saber que la transición con el nuevo gobierno estará a cargo de José Manuel Restrepo Abondano —el mejor ministro que tuvo el gobierno de Iván Duque— y conforta saber que el Eln está dispuesto e interesado en retomar las negociaciones que se iniciaron con el Estado colombiano en 2017, en Quito. Los resultados del domingo muestran que Gustavo Petro obtuvo votaciones más altas en los departamentos más golpeados por la inseguridad y la violencia. El mapa electoral coincide, en términos generales, con el que votó por el Sí a la paz en el plebiscito de 2016.

Queda pendiente el nombramiento de un equipo de trabajo honesto y competente que pueda enfrentar todas las tareas que tiene Colombia. Un equipo serio que trabaje con rigor y le dé tranquilidad al país, los mercados económicos y la comunidad internacional. El desafío es grande. Esperemos que su desempeño sea mejor que el que mostró en su paso por la Alcaldía de Bogotá.

@Los_atalayas, Atalaya.espectador@gmail.com

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