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Atalaya

La renovación de El Campín

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Juan David Zuloaga D.
26 de octubre de 2023 - 02:00 a. m.
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Uno de los grandes problemas que tienen los gobernantes en Colombia es su incapacidad para pensar a largo plazo. Pudiera decirse que muchas de las discusiones que se dan en torno a la renovación de la carrera séptima en Bogotá se deben a que el trazado de la principal avenida de la ciudad nunca previó el gran crecimiento urbano y poblacional que tuvo la capital. Pareciera también que muchas discusiones en torno a la primera línea del metro se deben a esa misma incapacidad por imaginar la ciudad en el futuro.

En días pasados un estudio de la IATA, en asocio con el Ministerio de Transporte y la Aeronáutica Civil, habló de la necesidad de una tercera pista de aterrizaje para el aeropuerto El Dorado y de tomar medidas a mediano y largo plazo para optimizar el funcionamiento del aeropuerto. En este espacio de la Atalaya escribí (“Un gran Dorado”, 10 de enero de 2019) que este aeropuerto, por la situación geográfica privilegiada del país, debería ser el más importante del continente. Parece que ahora comienzan algunos a percatarse del potencial que tiene para convertirse en un centro principal de tránsito aéreo en América.

Pues bien, hay un plan para renovar el estadio El Campín y las zonas aledañas. Se trata de una renovación urbana del sector que incluye la construcción de una sede para la Orquesta Filarmónica de Bogotá, de una zona comercial y de restaurantes y la remodelación completa del estadio. El proyecto busca que este escenario deportivo pueda cumplir con todos los estándares de la FIFA para la realización de torneos internacionales y que se puedan organizar conciertos de artistas nacionales e internacionales según las exigencias más altas de este tipo de espectáculos. El proyecto total tiene un costo estimado de $2,8 billones y lo realizará una alianza público-privada (Colombia, Chile y España). Se espera que las obras estén terminadas en el año 2027.

El plan, que es admirable y supondría la renovación y la valorización de todo el sector, parece, sin embargo, que falla en la capacidad proyectada de hinchas para el estadio. Hace unos años la capacidad del estadio El Campín era de 45.000 espectadores. Con las remodelaciones parciales y la instalación de silletería en las tribunas de Occidental y en algunas tribunas de Oriental, la capacidad actual del estadio es de 39.000 espectadores. Tras la remodelación el estadio tendrá una capacidad máxima de 50.000 personas para una ciudad que hoy tiene una población de casi ocho millones de habitantes. Tal vez nos ayude una comparación: el estadio Monumental de Buenos Aires puede albergar 84.500 espectadores, el estadio Azteca de Ciudad de México puede recibir 83.200 hinchas.

Claro que celebramos el proyecto de renovación del estadio y de sus alrededores. Pero quizás se podría, por una vez, pensar el desarrollo de la ciudad para las generaciones futuras.

juandavidzuloaga@yahoo.com, @D_Zuloaga

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