Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

Los procesos y los resultados

Juan David Zuloaga D.

23 de junio de 2021 - 10:00 p. m.

Terminó el domingo la liga del fútbol profesional colombiano del primer semestre. Por causa de la pandemia todos los partidos se jugaron a puerta cerrada y, pese a la cacareada reactivación que ha promocionado la Alcaldía, no se prestó el estadio para que asistiera público a la final. Se hubiera podido permitir el ingreso, pongamos por caso, de los abonados, unos 7.000 espectadores en un escenario que es para más de 33.000 personas. Sin duda la falta de público hizo que el torneo se viviera con menor intensidad y que la condición de local se viera relativizada para todos.

PUBLICIDAD

Llegaron a la final los mejores equipos del semestre (el primero y el segundo en la reclasificación). Aunque a Millonarios se le escapó la estrella en una desconcentración de unos pocos minutos, queda, no obstante, la satisfacción de la campaña realizada, con muchas dificultades y muchos contratiempos: no haber podido jugar de local muchos partidos; la desvinculación de Fredy Guarín, que había sido la contratación más importante del semestre; no haber podido contar con los dos centrales titulares para el partido de ida y vuelta de la final; las lesiones de tantos jugadores; la salida del club de Andrés Felipe Román a mitad de camino; las expulsiones de dos jugadores en las semifinales; haber tenido que enfrentar buena parte de los dos partidos previos a la final con diez hombres, etcétera.

Quedan la amargura y la tristeza de la derrota, sí, el mal sabor de haber dejado escapar de local una estrella que se había trabajado con tanto juicio. Pero queda también y sobre todo la satisfacción de haber jugado el torneo con 12 jugadores de la cantera, la fe en un proyecto y la seriedad con la que se afrontó y se respetó un proceso de largo aliento. Cuando comenzó su trabajo como director técnico de Millonarios, no tuvo Alberto Gamero los mejores resultados, vinieron las críticas de los medios y de buena parte de la hinchada. Sin embargo los directivos del club se mantuvieron firmes en respaldar un proceso y en darle confianza al técnico y a su apuesta por los jugadores jóvenes de las divisiones inferiores. El logro no fue menor: un subcampeonato. Y de seguro vendrán muchos triunfos más, si se tiene paciencia y se trabaja con objetivos de largo plazo.

Read more!

Nos recuerda este recorrido de mano de Alberto Gamero que para cosechar se requiere una larga paciencia. Que es preciso, día a día, trabajar con esmero y disciplina. En un país y en un mundo del fútbol tan ávidos de resultados inmediatos, nos recuerda este proceso el valor de la disciplina y la constancia. Esas viejas virtudes con las que siempre se ha edificado todo lo importante. Aunque el mundo de hoy, con sus prisas y su reclamo de inmediatez, nos lo quiera hacer olvidar.

@D_Zuloaga, atalaya.espectador@gmail.com

Conoce más
Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.