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Atalaya

Sobre el coleccionismo de arte en Colombia

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Juan David Zuloaga D.
18 de abril de 2024 - 09:05 a. m.
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Terminó Artbo: Fin de semana y se nos presenta una buena ocasión para reflexionar de nuevo sobre la escena del arte en el país.

Es de celebrar la calidad y la cantidad de actividades que se organizan en el marco de este evento de las artes plásticas en Bogotá, así como el número de artistas notables y de propuestas curatoriales sobresalientes que ofrece la feria. No obstante, queda la sensación —tal y como señalé en una columna del año pasado (Artbo 2023)— de que el coleccionismo en Colombia va muy a la zaga del dinamismo que muestra la escena artística nacional.

Llamar coleccionismo al puñado de personas que compran obras en el país quizás resulte excesivo. Y llamar mercado del arte a las transacciones que en torno a él se hacen quizás sea sobredimensionar el asunto. Que por causa de la ausencia de un coleccionismo resuelto muchos artistas hayan tenido que salir en busca de horizontes más prósperos no significa que tengamos que seguir sometiéndolos a ese exilio voluntario a perpetuidad. Es preciso buscar la manera de aumentar la base del coleccionismo para que los artistas no se vean conminados a realizar trabajos complementarios (en no pocas ocasiones ajenos a su quehacer artístico) o a huir de Colombia.

Para lograrlo debe haber un trabajo conjunto —y más decidido— de las partes involucradas. Quizás ni el Ministerio de Cultura, ni el Ministerio de Hacienda ni Procolombia han comprendido en toda su dimensión la importancia del asunto. Se podría empezar por organizar muestras itinerantes de artistas de renombre en las capitales de los departamentos, llevar obras de los artistas de las regiones a los principales centros de exposición del país, organizar muestras de arte colombiano en museos en el exterior, llamar la atención de los medios de comunicación internacionales y de coleccionistas de talla mundial y ofrecer beneficios tributarios a las personas que inviertan en arte y en actividades culturales. Con iniciativas de este tipo sería posible posicionar a Colombia como un destino para las artes en el continente y en todo el mundo.

Las artes son —y podrían serlo más todavía— la cara más amable y más admirable de Colombia. Una pequeña selección de nombres —y tan sólo de las artes plásticas, porque habría que considerar también a los novelistas, a los cineastas, a los poetas…—: Doris Salcedo, Beatriz González, Miguel Ángel Rojas, Carlos Salas, Santiago Cárdenas, entre otros, bastaría para recordar a las instituciones gubernamentales que el rubro de la cultura puede ser más importante, más determinante y, claro, más digno que otros muchos a los cuales dedican sus mejores esfuerzos.

juandavidzuloaga@yahoo.com

@D_Zuloaga

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Natalia(dtuqq)19 de abril de 2024 - 01:03 p. m.
Es urgente desarrollar proyectos y actividades culturales que nos acerquen al arte, sobre todo porque es una tarea de largo aliento. Nuestro interés y vínculo con las artes surge sobre todo en la niñez. Así que si se comienza desde ya, seguramente los resultados de esos esfuerzos se verán en todo su esplendor cuando los niños de hoy sean adultos.
Arnulfo(94725)18 de abril de 2024 - 06:38 p. m.
Señor columnista le digo: coleccionismo de arte en Colombia, no lo hay. Somos una cultura que escasamente sabe que es arte. En nuestro país quien compra arte, lo hace más con fines decorativos. La producción artística nacional es muy abundante y de muy buena calidad, pero en Colombia no interesa el arte. Somos mercachifes, y además regatones. NO valoramos la producción artística. No tenemos esa cultura.
Bernardo(31155)18 de abril de 2024 - 04:54 p. m.
Lamentablemente el columnista araría en el mismo mar llamando a los burócratas de turno (ministerios) a tomar alguna carta en el asunto...
Gines(86371)18 de abril de 2024 - 02:46 p. m.
Juan David, considero con todo respeto, hay que tener los pies sólidamente asentados y no ilusionarnos con gaseosas quimeras. Las iniciativas que mencionas podrán funcionar en otra parte, menos en un pueblo que NO lee, en ese orden de ideas, estimo que el arte les valdrá “huevo” a los colombianos y los escasos interesados, NO compran. Lo hacían los “traquetos” por “esnob”, o “snob”. Por lo tanto, el “coleccionismo resuelto” es una utopía. ¡Mi criterio!
  • Gines(86371)19 de abril de 2024 - 03:18 p. m.
    ¡Es posible!
  • Manuel(9808)18 de abril de 2024 - 03:56 p. m.
    Te equivocas tanto o, más que el columnista, porque los traquetos no compran pinturas (arte) por esnobistas, sino porque es una forma elemental para lavar dinero. Un conciliábulo entre un crítico de arte, un expositor o amo de una galería y un comerciante saturado de capital sin fruto es una máquina de hacer y lavar dinero, que da gusto verla trabajar porque, hecha la máquina (conciliábulo) El capitalista puja por cualquier mamarracho firmado por alguien conocido y ya es oro.
JUAN(6975)18 de abril de 2024 - 01:32 p. m.
A todo el gremio artístico, Petro lo timó con su verborrea y sus promesas populistas. La realidad es que, ya instalado en el poder con sus votos, les ha dado el mismo manejo antitécnico y de tercera, que cualquier gobierno conservador o uribista. Los estafaron... otra vez
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