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Una pieza de ocasión

Juan David Zuloaga D.

07 de julio de 2022 - 12:00 a. m.

Los caprichos del arte quieren que a veces una pieza de ocasión se convierta en una obra maestra.

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Wong Kar-wai filmaba Las cenizas del tiempo cuando por un problema técnico tuvo que detener el rodaje unos meses. Aprovechando el equipo de grabación ya dispuesto decidió improvisar una película: Chungking Express. En ella narra dos historias de amor y de desamor, de encuentros y desencuentros. Ambientadas en las calles de Hong Kong, el director enseña con maestría que en los mercados populares, en las calles abigarradas, y a veces sucias y prosaicas, pueden también germinar la poesía y el amor. Acaso lo único que se le puede criticar a esta película melancólica y entrañable es la disparidad, en su contenido y en su construcción, de los dos relatos que componen el film.

Haciendo esta película, que parecía de ocasión y que rodó en el ínterin de otra que había pergeñado tiempo atrás, encontró Wong Kar-wai el tono de sus historias y muchas de las maneras que habrían de sellar su estilo. Con respecto al estilo, el uso de la profundidad del campo para mostrar acciones simultáneas, la filmación acelerada de ciertos pasajes (step-printing llaman a esta técnica en la jerga cinematográfica), la reiteración de unas pocas piezas musicales. Para Chungking Express el Baroque de Michael Galasso, el California Dreamin’ de The Mamas & The Papas y Dreams de The Cranberries, pero no en la voz melancólica y hermosa de Dolores O’Riordan, sino en la versión no menos cargada de reminiscencias melancólicas y notables de Faye Wong, una de las protagonistas de la película.

Y con respecto a sus historias vale señalar algunas notas recurrentes que las impregnan de color: el paso acelerado del tiempo, la mutación de los pareceres y de los corazones, la fecha de caducidad de ciertas relaciones, el callar muchas veces lo que se siente, una soledad que durante tantas noches despobladas se nos antoja invencible, la imposibilidad para en ocasiones comunicarse aun entre quienes se desean o se aman y también, y sobre todo, las ansias de amar.

@D_Zuloaga

Atalaya.espectador@gmail.com

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