27 Sep 2019 - 2:00 a. m.

Competencia y trabajo, más que bienvenidos

Como si los economistas y el Congreso no tuviéramos nada mejor que hacer, un grupo de congresistas acaba de radicar un proyecto de ley para crear un código de ética profesional del economista que, entre otras cosas, insiste en la necesidad de tener una matrícula profesional permanente o temporal para ejercer la economía en Colombia (iniciativa 173 de 2019 del Senado). Y pide, por ejemplo, que cualquier estudio que tenga que ver con temas económicos debe estar firmado y con el número de matrícula de un economista para que sea utilizado válidamente por los organismos que lo contraten.

Este tipo de iniciativas generan rentas a un ente en particular, el Consejo Nacional Profesional de Economía, limitan la competencia y dejan por fuera del análisis económico a muchos de los mejores economistas de este país y extranjeros. Es una nueva manera de cerrar el círculo y dejar el trabajo para un reducido grupo de economistas. Para poder tener matrícula profesional de economista debe demostrarse que se es graduado en Colombia de economista o convalidar el título del exterior ante el Mineducación y pagar $320.000, entre otras cosas. Un requisito que deberán cumplir también los economistas extranjeros que participen en proyectos o en formación en el país de manera temporal. Otra barrera de entrada a la competencia, esta vez a los grandes economistas del mundo que en muchas ocasiones tenemos el privilegio de recibir para que nos ayuden a pensar en los grandes temas de la economía o formando jóvenes.

Esperemos que la iniciativa no prospere por el bien de la economía y del análisis económico. Lo cierto es que se gastará tiempo de la agenda legislativa en un tema que no aporta a lo que realmente necesitamos. He insistido en esta columna en que los economistas debemos estar pensando en los grandes temas de mediano plazo que permitan al país crecer más y disminuir temas como la informalidad empresarial y laboral, el aumento de la productividad, la reactivación del aparato productivo, entre otros. El Congreso debería estar dedicado a tramitar las grandes reformas estructurales que necesitan de su concurso e iniciativa. La competencia y el trabajo en temas económicos son más que bienvenidos.

@juanatellez

BBVA Research

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