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Juan Carlos Bayona Vargas
19 de junio de 2026 - 09:06 p. m.
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Casi todo en el candidato De la Espriella, en su ejercicio de la política, es de mentiras, de prestado. Apareció de repente. De la nada. Para redimirnos, para salvarnos, para hacernos el milagro. Y más de diez millones de colombianos votaron por él en la primera vuelta. Hay que reconocerlo.

¿Por qué no apareció antes, me pregunto ahora, que puede llegar a ser el presidente de nuestra nación, a librarnos con su brazo derecho de hormigón y acero de los males del mundo? Como lo aseguró su esposa, si no los eligen, se devuelven a su Italia, a su villa de verano en la Toscana, tan bonita que es. Y se quedan allá tan tranquilos. Como estaban. Razón tienen. ¿Para qué quedarse en un país atribulado y vencido, entregado según ellos al viejo y falso argumento del comunismo? No continuarían en la lucha política, que es lo que caracteriza una democracia. Sólo unos cuantos meses de fragor político, y ya. Eso dijo la blanca y europea señora. En otras palabras, nos están haciendo un favor.

Muy ricos y arribistas, tiene uno la certeza de que se interesan en la política en la medida exacta en que se interesan sólo por ellos mismos. Yo no veo una vocación de servicio por ninguna parte, que es, a fin de cuentas, lo que es la política. Veo un señor amenazante con cierta locuacidad y con un enorme vacío de poder. Solo quiere ser presidente para tener poder. Más poder. No veo una persona interesada por un pueblo, por una comunidad. Veo un producto de las redes sociales y los especialistas en mercadeo y comunicaciones digitales. Miles de millones de pesos. Eso veo. Un ego parlanchín que aprovecha hábilmente la coyuntura de la historia, y le rinde estricta pleitesía a su titiritero del norte.

Del lado de Iván Cepeda veo un hombre sereno y un poco triste, que ha defendido durante décadas los derechos humanos y unos cuantos ideales que nos reconcilian como especie. No es ni ha sido nunca guerrillero. Ni material ni metafóricamente. Habla de otras cosas, de un acuerdo nacional, de la vida, de las mujeres, de la naturaleza, de una revolución ética, de justicia social, de la paz, del multilateralismo, de los animales, de la economía, de la salud.

Mientras De La Espriella surge de los errores del gobierno actual del Pacto Histórico y de su desgaste, Cepeda carga con el fardo (y lo sabe) de su propio jefe político, el presidente Petro. Pero no es, como su contradictor, un pendenciero sistemático. Escucha. No lo imagino, como a De La Espriella, destripando a la oposición, sino dándole garantías para que ejerzan su función, para que eleven su voz.

Votaré por Cepeda pidiéndole que no cometa los mismos errores de su antecesor, que no se empeñe en sostener funcionarios altamente cuestionados, que llegue a tiempo a las citas, que presida un gobierno austero, sin escándalos de corrupción, que no se envanezca con el pasajero cargo, que recuerde que estamos dotados de una sola boca y dos orejas, y que no olvide que las palabras tienen espinas visibles e invisibles. Votaré por Cepeda para que defienda las libertades individuales y los bienes comunes, pero también los personales; espero que se empeñe sin ingenuidades abstractas y arrogantes en perseverar en la paz nacional, y que sobre todo dé ejemplo de todo cuanto predica. Y que descanse en la noche después de trabajar.

Yo no sé quién ganará. Solo quiero, como millones de colombianos, que quien no lo haga, reconozca con hidalguía el triunfo del que lo venció y que este lo invite a conversar a la Casa de Nariño, porque representará casi la mitad de todos los colombianos, y nos necesitamos unos con otros. Claro, si es que no está ya en Italia. Porque si es al revés, no creo que lo inviten. Lo perseguirán. He ahí el problema.

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Gvbnllnh. Bvc. Nm. N jn(98086)20 de junio de 2026 - 11:00 a. m.
Todavía no entiende. La gente no va a votar a favor del corroncho fantoche. La gente está votando en contra de Petro. Por eso Cepeda nunca va a ganar. Por eso por mucho que mal hables del aparecido trumpista, la gente no va a votar por Cepeda porque es el heredero títere.
Atenas (06773)20 de junio de 2026 - 09:43 a. m.
Bien suponía yo q’ este sinuoso sujeto y típico mantenido según su rol de simple rector en propiedades de otros, sus mañas se traía; semanal/ sus intrascendentes opiniones así lo dejaban entrever y todas a objeto de alinear más a la jauría con sus necias y vagas reflexiones acerca de lo implica ser…gris docente de proterva intención: adoctrinar a sus educandos abusando de q’ están en proceso de formación. Definitiva/, están asustados los mamertos y EE es la prueba. Atenas
Dionisio(cvtsc)20 de junio de 2026 - 08:47 a. m.
Refrescante columna, profesor Bayona, muchas gracias. Toca usted el tema central de la vocación de servicio y lo que propone Espriella no es ningún servicio al país, es una desgracia. Hemos empezado la senda del cambio y, como todo lo humano, no es perfecta pero tampoco como para dar marcha atrás.
Helga66(40077)20 de junio de 2026 - 05:36 a. m.
A Cepeda solo le gusta el sector público y desprecia el sector privado. Odia a los empresarios
  • Myriam Flechas Avella(35204)21 de junio de 2026 - 12:45 a. m.
    Nadie puede odiar al sector privado, tenga en cuenta que son las que sostienen la economia, y al sector privado tambien pertenece el tendero de la esquina que es el que nos fia
  • Olegario (51538)20 de junio de 2026 - 01:38 p. m.
    Pues es que Cepeda es de rancia formación comunista, formado en la JUCO y en el PCC además de haber estudiado filosofía en un país comunista hasta 1989, Bulgaria, satélite de la Cortina de Hierro. Uno no puede pedirle peras al árbol de aguacates.
  • Dionisio(cvtsc)20 de junio de 2026 - 08:44 a. m.
    Falso: Colombia vive en el capitalismo salvaje, tenemos 5 grandes monopolios absolutamente impensables en los EEUU, precisamente por lo que sucede en nuestro país: muy baja competencia, precios elevados, concentración altísima de la riqueza. Cepeda aboga por una economía pujante que genere más riqueza para los demás, y esto implica la redistribución no por la fuerza sino por el pago justo y proporcional de impuestos. Es lo que hacen en Europa y no les va tan mal.
Carlos Rodríguez(jbw8b)20 de junio de 2026 - 03:38 a. m.
Cepeda lobo con piel de oveja. Engavetó estratégicamente la constituyente para volverla a sacar al primer encontrón con el congreso o las cortes. Textualmente dijo que por medio de la constituyente podría gobernar por decreto para realizar los cambios de su voluntad. Abelardo presidente.
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