El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Se desploma la comprensión lectora de los jóvenes en el mundo

15 de septiembre de 2026 - 12:00 a. m.

PUBLICIDAD

Desde 2012, los jóvenes del mundo leen cada vez menos y tienen más dificultad para comprender lo poco que leen. ¿Qué explica el deterioro generalizado de la lectura en el mundo occidental y cómo podríamos enfrentar este complejo problema?

Las pruebas PISA se aplican cada tres años con el fin de evaluar el nivel alcanzado en lectura, pensamiento matemático y pensamiento científico en los jóvenes de 15 años. Se vienen aplicando desde el año 2000 y, en la actualidad, las presentan 91 países. Esto permite realizar un seguimiento riguroso a la consolidación de las competencias alcanzadas en la educación básica. El examen no evalúa qué tanto saben los estudiantes, sino qué pueden hacer con estos aprendizajes. Por eso la prueba permite diferenciar la consolidación de las competencias en siete niveles, siendo el nivel dos el mínimo necesario. En términos coloquiales diríamos que solo aprueban quienes están por encima del nivel dos. 

En el curso de las últimas cinco aplicaciones, los jóvenes de 15 años han retrocedido dos años en comprensión lectora. Una verdadera catástrofe para la educación del mundo. El fenómeno es especialmente grave en Israel, Estados Unidos, Alemania, España y Argentina. Al mismo tiempo, se consolida la calidad de la educación en China, Japón, Corea, Reino Unido y el sudeste asiático. Un solo dato para ilustrar la situación: mientras el 96 % de los jóvenes chinos superan el nivel mínimo en matemáticas, en Colombia el 71 % no lo alcanza. 

Quien crea que la caída en la comprensión lectora se explica por la pandemia o por FECODE no ha estudiado el tema con rigor y profundidad. Lo que estamos viendo inició en todo el mundo hace más de dos décadas y tiene que ver con los cambios que hemos vivido en las familias, la cultura y el acceso a la tecnología. La pandemia solo agravó una tendencia en curso. Existen tres factores esenciales para explicarlo:

Primero. Los niños y jóvenes han accedido de manera totalmente libre y generalizada a la tecnología durante los últimos veinte años. Estamos ante el experimento social más grande de la historia y ya conocemos los resultados. Sus padres les dieron pantallas antes de cumplir el año, los pusieron a ver televisión y les compraron videojuegos antes de ingresar a la escuela. Les dieron su primer smartphone, en promedio, antes de cumplir once años. Al mismo tiempo, se generalizó la equivocada idea de entregar en los colegios tabletas a los niños de primaria y computadores a los de bachillerato. Así lo hicieron EE. UU., Europa y una parte de América Latina. La juventud actual ha vivido en medio de pantallas, tanto que se usa el término de nativos digitales para referirnos a ellos. 

¿Qué efecto generó el acceso muy temprano a pantallas? Como ha sido demostrado por la neurociencia, las pantallas han deteriorado el lóbulo prefrontal de los niños y jóvenes. Iniciamos un proceso de reciclaje neuronal y de debilitamiento de la voluntad y el criterio. Se deterioró la lectura lenta y profunda. Estamos ante una generación que se acostumbró a ver videos muy cortos, vinculados con luz, sonido y movimiento, que es la manera como captamos la atención de los bebés. Los jóvenes tienen mente de “saltamontes”, como la denomina Howard Gardner. Permanecen haciendo scroll infinito, una técnica muy sofisticada diseñada por psicólogos expertos para volver adictas a las personas. Fue tan efectiva que hoy tenemos una gran parte de la población del mundo adicta a las redes. Como vamos a hablar de las pruebas PISA, nos interesa resaltar su efecto en los jóvenes y en la competencia de comprensión lectora.

Los jóvenes cada vez leen menos. Lo hacen de manera muy superficial y rápida, usualmente en dispositivos electrónicos que no facilitan estrategias metacognitivas como el subrayado, la anotación o la relectura. No leen ni escriben en papel; es más, casi nunca lo hicieron. Su atención está cada día más dispersa, mientras su aprendizaje y la consolidación de sus competencias se ha reducido de manera significativa. No sobra reiterar que la atención es considerada por la neurociencia como la primera condición para el aprendizaje (Dehaene, 2019). El acompañamiento y apoyo de los padres se debilitó y las clases se tornaron más complejas por la falta de atención, autonomía y concentración de los muchachos y por la excesiva interferencia de los padres ansiosos.

Lo que evidencia PISA es que la comprensión lectora es cada vez menor entre los jóvenes. Los alumnos que provienen de hogares de estratos altos, empeoran en matemáticas y comprensión lectora el doble que los que provienen de hogares pobres. Nos nivelamos por lo bajo. En el caso colombiano, el 55 % de los estudiantes no alcanzan a señalar cuál es la idea principal de un texto que tiene dos párrafos, mientras menos del 1 % alcanza un muy buen nivel de lectura contextual, profunda, reflexiva y crítica. Dado eso, en general, no pueden aprender ciencias naturales, sociales o matemáticas.

A nivel mundial, un dato especialmente preocupante es que más de la mitad de los jóvenes de 15 años son muy vulnerables a la manipulación porque no verifican los videos e informaciones que reciben. En Colombia, el problema se agrava porque a los jóvenes casi nadie les enseña a detectar noticias falsas. Las redes están repletas de informaciones y videos falsos, ira, odio, machismo, prejuicios y opiniones sin fundamento. Nadie las regula. Si no se toman medidas globales e inmediatas, es inevitable que se siga desplomando la democracia en el mundo. Si las personas no pueden hacer lectura inferencial de dos párrafos, mucho menos van a poder discernir cuál de las múltiples propuestas políticas le conviene al país. No ganará el candidato que tenga el mejor programa, sino el que pague más bodegas, tenga más bots y mayor capacidad para manipular un electorado muy poco reflexivo. Ya se lo preguntaba Sócrates: si la democracia consiste en delegar el voto a la población, ¿qué pasará si los habitantes tienen poco criterio para decidir? La respuesta de hace 25 siglos es la misma que en la actualidad: sin lectura reflexiva y crítica la democracia deja de existir. 

No ad for you

Segundo. La familia es la institución que más ha cambiado en las últimas cinco décadas. Se volvieron muy pequeñas, cerradas, flexibles y diversas. En Colombia, por ejemplo, el 55 % de los jóvenes de 15 años ya no viven con papá y mamá. Pero el cambio más profundo y complejo para entender el tema del que estamos hablando es que los padres se volvieron profundamente sobreprotectores e invasivos de sus hijos en el mundo real mientras son muy permisivos en el virtual. De tanto ver noticieros y acceder a noticias negativas en las redes, los padres se volvieron muy ansiosos. No dejan jugar a sus hijos en la calle o el parque porque creen que la violencia está exacerbada. Aun así, y paradójicamente, los dejan interactuar con quien quieran y acceder a las páginas que deseen en el mundo virtual. Los jóvenes con frecuencia hablan con ChatGPT como si fuera su confidente y tienen seguidores que simulan ser sus “amigos”, pero que pueden ser pedófilos o violadores. ¿Cuál es el efecto que eso ha tenido? 

Dada la excesiva intervención de los padres en la vida de sus hijos, los jóvenes actuales son menos autónomos, maduros y resilientes. Se esfuerzan menos. Ante los problemas, no saben cómo actuar y frente a las dificultades, se derrumban. Como lo verifica PISA, cada vez hacen menor esfuerzo. En Colombia, por ejemplo, los jóvenes de 15 años en Colombia reconocen que casi nunca trabajan con planes a mediano y largo plazo. Estamos formando una generación más frágil. La lectura requiere esfuerzo, profundidad y lentitud, pero los jóvenes actuales carecen de esas actitudes. Se rinden fácilmente ante un texto complejo y prefieren ver videos cortos que leer textos densos y profundos. Vuelve a ser imprescindible que leamos en todas las escuelas y familias el trascendente y bello texto de Estanislao Zuleta: Elogio de la dificultad

No ad for you

Lo que hay que entender es que fueron los padres quienes, al encerrar a sus hijos en los apartamentos, los volvieron adictos. Son los padres quienes les compraron pantallas, videojuegos y smartphones cuando no tenían edad para vivir en el mundo ideal que les plantea la virtualidad. El problema es que ahora quieren que los colegios les prohíban los celulares. Aun así, los envían con smartphone para poder controlarlos. Además, los mismos padres también fueron formados en medio de pantallas y desconfían de casi todas las personas que les rodean, empezando por sus propios hijos. Eso es todavía más grave en el caso de Colombia, que se caracteriza por ser el tercer país del mundo con menor nivel de confianza en los otros. 

Tercero. Las escuelas presuponen que si regulan y restringen los celulares se resuelve el problema, pero se equivocan. El papel de la escuela es promover el desarrollo integral. Necesitamos formar jóvenes más autónomos, con mejor lectura y pensamiento crítico, que son los recursos más efectivos contra las noticias falsas y la manipulación que encontrarán en las redes. Desafortunadamente las escuelas le siguen dando demasiado énfasis al aprendizaje y muy poco al desarrollo. Es cierto, tendremos que prohibir los smartphones en las escuelas hasta el grado noveno; pero no podremos creer nunca que así desarrollaremos la autonomía, el pensamiento y la lectura crítica que requieren con urgencia los jóvenes en el mundo actual. 

No ad for you

Las alarmas del mundo están prendidas. Los Estados deben regular el acceso de los menores a las redes. Las familias deberán aplazar la entrega de pantallas para cuidar el desarrollo integral de sus hijos. Las universidades tendrán que priorizar el trabajo en pensamiento, escritura y lectura, tan debilitadas hoy. Y llegó el momento de que las escuelas retornen a textos impresos y a la escritura en papel, al tiempo que fortalecen la autonomía y el pensamiento crítico de los jóvenes. Si no logramos conjuntamente el propósito, la democracia en el mundo seguirá debilitándose. 

Conoce más
Ver todas las noticias
Leer más
Leer más