Publicidad

Atalaya

Aprender de África II: “El hombre más rico de todos los tiempos”

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Julián López de Mesa Samudio
20 de junio de 2024 - 05:04 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Casi el 95 % del oro que llegaba a Europa antes del siglo XVI provenía de las minas controladas por el Imperio de Mali en Bambuk, Wangara y Bure, allende las grandes sabanas del Sahel, donde comienzan los densos bosques de lo que hoy es el norte de Ghana y la Costa de Marfil. En el zenit de su poderío, Mansa Musa, emperador de Mali y sobrino lejano de Sundiata Keita, el fundador, no sólo era el hombre más acaudalado de su tiempo, sino que quizás ha sido la persona más rica de todos los tiempos.

Su legendario peregrinaje en 1324, desde su capital en Tombuctú hasta los lugares santos del islam en Egipto, Arabia y el Levante lo hizo conocido no solamente dentro de las fronteras del islam sino también en la Europa medioeval: Mansa Musa es el primer soberano de África subsahariana que entra en el imaginario europeo al ser representado, rodeado de oro, en el famoso Mapamundi de Cresques.

Su cortejo se componía de 60.000 hombres entre los que se contaban 12.000 esclavos. Cada uno de ellos portaba un báculo de oro macizo que pesaba casi dos kilos. Adicionalmente, la procesión llevaba más de 80 camellos cada uno cargado con un promedio de 70 kilogramos de oro. Se dice que el caballo de Mansa Musa solo pisaba polvo de oro que sus sirvientes diligentemente iban espolvoreando mientras atravesaba el Sahara para llegar a El Cairo, a lo largo de más de 3.500 kilómetros.

Lo que sí es cierto y está bien documentado por fuentes cairotas y levantinas que presenciaron el paso del Emperador hacia Meca, es que en los tres meses que permaneció en Egipto, introdujo tal cantidad de oro en la economía del lugar que los precios del metal bajaron tanto que sólo pudieron volver a los precios anteriores al paso del soberano maliense hasta doce años después de su corta visita.

Mansa Musa pudo haber llevado hasta 18 toneladas de oro en su peregrinaje, lo cual sería equivalente a casi mil millones de dólares de hoy. El mismo soberano promovió aún más la apariencia de tener una riqueza vasta e inagotable al difundir rumores de que el oro crecía como una planta en su reino.

Pero su riqueza no sólo fue invertida en simbolismos de prestigio –a la larga siempre fútiles–. A su vuelta a Tombuctú trajo consigo a Mali al prestigioso poeta y arquitecto andaluz Abu Ishaq al-Sahili a quien conoció estando en Meca y al que le encargó la construcción de la Mezquita de Djingareyber, que junto con la madrasa Sankore y la mezquita Sidi Yahya hacen parte del complejo de edificios de la Universidad de Tombuctú (Patrimonio de la Humanidad). La universidad estaba plenamente dotada por el Emperador y rivalizaba con las nacientes universidades europeas en cuanto a su ambición por ser un centro de estudios de todos los saberes humanos. A finales del siglo XIV la Universidad de Tombuctú atraería a los más reputados académicos musulmanes del mundo, muchos de los cuales pasaron largas temporadas allí.

Escritores árabes, como Ibn Battuta y Abdallah ibn Asad al-Yafii, elogiaron la generosidad, virtud e inteligencia de Musa. Ibn Jaldún dijo que él ‘era un hombre recto y un gran rey, y aún se cuentan historias sobre su juicio y sensatez´. El hombre más rico de todos los tiempos puso su riqueza al servicio de las artes y de la educación y adicionalmente es celebrado, hasta nuestros días, por haber sido un gobernante justo y ecuánime.

@Los_Atalayas

Conoce más

Temas recomendados:

 

Alberto(3788)21 de junio de 2024 - 12:02 a. m.
Gracias. Muy interesante.
Manuel(85839)20 de junio de 2024 - 03:22 p. m.
El tener esclavos lo descalifica como justo, pero sus acciones parece que son parte de un comportamiento que sería deseable en muchos de los grandes millonarios de nuestra época que solo exhiben grandes fortunas y propiedades y acrecientan sus riqueza sin pensar en la cantidad de gente que a duras penas sobrevive en muchas partes de nuestra querida tierra.La desigualdad socieconómica y social es la característica del mundo actual y la pobreza está entre uno de los males de la sociedad
Gabriel(84522)20 de junio de 2024 - 01:37 p. m.
¿“Justo y ecuánime” con 12.000 esclavos?
ANA(11609)20 de junio de 2024 - 01:23 p. m.
Excelente relato. Hoy los ricos son mezquinos y miserables.
William(16260)20 de junio de 2024 - 12:32 p. m.
Una realidad que no se aplica para estos tiempos, y guardando proporciones la ejerce Bukele en su Presidencia con excelentes logros, a los que les falta culminarlos
  • Nelson(23874)20 de junio de 2024 - 01:33 p. m.
    Glup! Nos veremos en un par de años y le preguntaré, William, si piensa igual. Populismos de un lado o de otro que asfixian la verdad mientras enriquecen a unos pocos, ¿y el precio....? Los derechos humanos....
  • ANA(11609)20 de junio de 2024 - 01:25 p. m.
    PERMÌTAME reir...jajajajajaj... de no creer esta comparaciòn absurda y cogida de los pelos. Deduzca de cuales...
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.